No podemos seguir tolerando que una gran parte de la sociedad, jóvenes e inmigrantes, principalmente, quede excluida de un derecho fundamental como es la vivienda por la codicia y el enriquecimiento de unos pocos, los de siempre. Tenemos que rebelarnos para poder revertir las necesidades del mercado y los especuladores por las necesidades de los de abajo, de la sociedad. Para ello es fundamental que construyamos y extendamos, desde la base, un movimiento que cuestione las propias raíces de la economía ... (ver texto completo)