En mi adolescencia y
juventud visité muy a menudo este bonito
pueblo del que guardo buenos recuerdos, así como de sus gentes.
Recuerdo a Santiago un buen panadero, que tenia su
Horno a la entrada del pueblo y que cada vez que pasaba a saludarles, me obsequiaban con algunas galletas o mantecados de los hacia en compañia de su esposa, (dulces estupendos), tenian dos hijas, dos niñas preciosas.
Lo pasaba muy bien en las
Fiestas Locales con mis
amigos y
amigas, Lourdes, Tere, Vicente y tantos otros
... (ver texto completo)