Tio Eulogio nos ha dejado.
Su espiritu siempre saludará al que llega y despedirá al que se vaya. Antes de la despedida, quiero hacerle un merecido
homenaje.
él, que tanto tiempo llenó con su presencia y con su singular sentido del humor, que tantas y tantas
fiestas y amenizó con su cante y su
baile.
Gracias por el cariño incondicional que diste a mi
familia, por tantas horas compartidas en aquel
rincón de la barra de mi
bar, por toda la riqueza de cultura,
costumbres y anecdotas que me transmitiste
... (ver texto completo)