Las
campanas de un domingo doblaron la ilusión de mucho tiempo, mas no importa pues el alma dolorida busca el
refugio de un nuevo encuentro, un encuento posible por el Destino, ya que la cruel mano que un día maldige reposa sobre el olvido en acasos y sueños.
Y el
reloj no se parará esta semana pues el suave tintineo de los segundos me aproximan al abrazo más deseado en mucho tiempo... Aspirar de nuevo tu esencia se convierte en una necesidad que se ata a mi vida y en el momento más preciso cuando
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