EL VIRUS CORONA SIGUE ESCONDIDO EN LOS CAMPOS MANCHEGOS.
No podemos ser tranquilos, ni buscar las buenas sendas, el virus no tiene amigos, ni suele cobrar las rentas. Es un tremendo enemigo que recorre cualquier senda, y te deja su castigo como cruel penitencia. Los que sufrieron sus garras, y sienten seguir enfermos, conocen sus negras trabas y sus futuros inciertos. Al ponerte mascarillas el virus nota los frenos, y si no son maravillas apartan muchos venenos. Escondido entre viñedos para seguir ... (ver texto completo)
No podemos ser tranquilos, ni buscar las buenas sendas, el virus no tiene amigos, ni suele cobrar las rentas. Es un tremendo enemigo que recorre cualquier senda, y te deja su castigo como cruel penitencia. Los que sufrieron sus garras, y sienten seguir enfermos, conocen sus negras trabas y sus futuros inciertos. Al ponerte mascarillas el virus nota los frenos, y si no son maravillas apartan muchos venenos. Escondido entre viñedos para seguir ... (ver texto completo)