Este bonito pajarillo, se puso delante de mí, solo a tres o cuatro metros y cantando y corriendo nervioso por el suelo, como haciéndose notar, me hizo que lo siguiera, como así hice, para alejarme de aquel lugar, donde posiblemente tendría el nido.
En uno de los mensajes anteriores, escrito en agosto de dos mil once, prometí volver por los campos de mi pueblo en el mes de mayo y, cuando estuviera cerca de la balsa del Cardadal, haría unas fotografías para que todas las personas de mi pueblo y personas visitantes pudieran ver, estos preciosos paisajes. Pues bien, como lo prometido es deuda, estos días iré poniendo las fotografías que he hecho, para que todo el mundo pueda disfrutar de ellas.