Chiste.
« ¡A mí, sin espuma, que soy de Bilbao!»
Un vasco entra en una barbería y cuando ve que el peluquero coge la brocha y la espuma para afeitarlo, le dice:
“Pero, ¿qué hace? ¡A mí sin espuma, que soy de Bilbao!”.
El barbero le mira extrañado y nada más empezar a afeitarlo a navaja y sin espuma, le hace un corte sin querer en la cara. “Perdone, mejor voy a ponerle espuma…”, dice el peluquero.
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