Se nos diò de maravilla el viaje Alvarreño.
Estuvimos regando, toma
castaña, los rosales y apoyando la humedad a alguno de los
àrboles pequeñines, que tiene Eladio en la parcela de su
casa. Que pena. Tener que regar en estas fechas.
Despuès nos fuimos a dar una vueltecita a la capital.
Paseo por la
calle Mayor y a ùltima hora a eso de las dos, una cervecita en una de las excelentes
cafeterìas del centro.
Me alegro de contar con tù ayuda para afrontar la recogida de los peques. Aprovecharemos,
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