Ventana baptisterio Iglesia de San Vicente
Buenas noches, Marcelino. Cuando ayer decía que no esperaba haberos cansado con los mensajes sobre nuestro ilustre castellano y más vuestro como segoviano, Agapito Marazuela, lo hacía porque no siempre sabe uno con quién se puede encontrar a la vuelta de la esquina. Hay gente muy celosa de sus foros, con un carácter muy localista y se molestan porque otros podamos aportar algo. Me ha pasado a mí en un pueblo leonés, en el que hay quien no distingue los ecos de las voces y entienden el apoyo como ... (ver texto completo)
El agua por San Marcelino, buena para el pan, mejor para el vino.
Buenos dias Marcelino Jose Luis
Que el dia sea muy feliz
Un cariñoso saludo
Buen dia a todos foreros y leyentes, un miercoles de lo mejor, y gracias a Marcelino, es muy amable por su parte.
un saludo
Buenas noches Bernuy de Coca pueblo amigo de Talaveruela, buenas noches amigos/as del foro.
muy buenas noches, un saludo para todos los foreros de BERNUY DE COCA
que paseis una buena noche
Su carrera estaba completamente truncada, como la de tantas personas, pero él seguía con vida al fin y al cabo. Emiliano Barral, Federico García Lorca o Antonio Linage Revilla, sin ir más lejos, no habían corrido la misma suerte. «A Segovia regresé en 1952, y ya no he tenido problemas porque respeto a los demás. Es una de mis cualidades. Tengo amigos de todas las tendencias y a todos respeto y todos me respetan a mí».

Cuando acaba la pesadilla, el maestro tiene 61 primaveras. Sostiene Manuel González ... (ver texto completo)
En el santoral laico de los inmortales

La muerte temprana de un ser humano favorece la aparición del mito. Lorca lo será siempre. Su sonrisa eternamente joven ha quedado congelada, y nunca lo veremos viejo, achacoso y con la piel cuarteada. A Agapito sin embargo sí, pero, a pesar de la muesca de la senectud, también forma parte del santoral laico de los inmortales.
El reconocimiento público fue abriéndose paso poco a poco en las procelosas aguas de una época gris y eclosionó en los años de la ... (ver texto completo)
La guerra estalla en el verano de aquel año, y el maestro queda encuadrado en el bando "rojo". Marazuela está en Madrid. Junto a un grupo de afines toma el Centro Segoviano de la capital y organiza las llamadas Milicias Antifascistas Segovianas, en un local situado en el número 1 de la calle Mayor, en plena Puerta del Sol. « ¡Ya está bien de cantar jotas, que nos han dado un golpe de Estado!», se dice que exclamó aporreando la mesa. Antonio Linage Revilla y Emiliano Barral están con él. Las milicias ... (ver texto completo)
Su carrera estaba completamente truncada, como la de tantas personas, pero él seguía con vida al fin y al cabo. Emiliano Barral, Federico García Lorca o Antonio Linage Revilla, sin ir más lejos, no habían corrido la misma suerte. «A Segovia regresé en 1952, y ya no he tenido problemas porque respeto a los demás. Es una de mis cualidades. Tengo amigos de todas las tendencias y a todos respeto y todos me respetan a mí».

Cuando acaba la pesadilla, el maestro tiene 61 primaveras. Sostiene Manuel González ... (ver texto completo)
Agapito y la revolución

Precisamente en sus excursiones rurales, el de Valverde del Majano comprueba el lacerante atraso que sufre el país. La injusticia y la desigualdad de los seres humanos enerva su ánimo. De unos años a esta parte viene produciéndose en el menudo guitarrista una toma de conciencia que le abocará directamente a la militancia política. Son años de compromiso político, pero también moral. Agapito simpatiza con los socialistas y colabora en la obra republicana a través de las ... (ver texto completo)
La guerra estalla en el verano de aquel año, y el maestro queda encuadrado en el bando "rojo". Marazuela está en Madrid. Junto a un grupo de afines toma el Centro Segoviano de la capital y organiza las llamadas Milicias Antifascistas Segovianas, en un local situado en el número 1 de la calle Mayor, en plena Puerta del Sol. « ¡Ya está bien de cantar jotas, que nos han dado un golpe de Estado!», se dice que exclamó aporreando la mesa. Antonio Linage Revilla y Emiliano Barral están con él. Las milicias ... (ver texto completo)
A mediados de 1932, el folclorista sigue recorriendo los pueblos en busca de cantos. Está preparando a conciencia el Concurso Nacional de Folclore de España y las Islas que ha organizado el Gobierno de la República. Amigos y gentes de altura –Barral, Aniceto Marinas o el médico García Tapia– están recabando ayudas para que se presente. Las anécdotas no dejan de sucederle en la Segovia más profunda, tal como cuenta a Carral en la revista "Estampa": «En ocasiones, al llegar a un pueblo, no es posible ... (ver texto completo)
Agapito y la revolución

Precisamente en sus excursiones rurales, el de Valverde del Majano comprueba el lacerante atraso que sufre el país. La injusticia y la desigualdad de los seres humanos enerva su ánimo. De unos años a esta parte viene produciéndose en el menudo guitarrista una toma de conciencia que le abocará directamente a la militancia política. Son años de compromiso político, pero también moral. Agapito simpatiza con los socialistas y colabora en la obra republicana a través de las ... (ver texto completo)
El advenimiento de la II República ofrece a los jóvenes valores ilusionantes y prometedoras perspectivas. Agapito se siente profundamente identificado con el nuevo régimen de libertades. Él es un hombre del pueblo y a él se debe. A finales de 1931, el maestro, que acaba de cumplir los 40 años, ofrece un recital de guitarra en el Ateneo de Madrid que hace las delicias de un público muy selecto. El segoviano ha llegado a lo más alto. Su nombre es conocido y valorado. Pero lo mejor está por llegar porque ... (ver texto completo)
A mediados de 1932, el folclorista sigue recorriendo los pueblos en busca de cantos. Está preparando a conciencia el Concurso Nacional de Folclore de España y las Islas que ha organizado el Gobierno de la República. Amigos y gentes de altura –Barral, Aniceto Marinas o el médico García Tapia– están recabando ayudas para que se presente. Las anécdotas no dejan de sucederle en la Segovia más profunda, tal como cuenta a Carral en la revista "Estampa": «En ocasiones, al llegar a un pueblo, no es posible ... (ver texto completo)
El advenimiento de la II República ofrece a los jóvenes valores ilusionantes y prometedoras perspectivas. Agapito se siente profundamente identificado con el nuevo régimen de libertades. Él es un hombre del pueblo y a él se debe. A finales de 1931, el maestro, que acaba de cumplir los 40 años, ofrece un recital de guitarra en el Ateneo de Madrid que hace las delicias de un público muy selecto. El segoviano ha llegado a lo más alto. Su nombre es conocido y valorado. Pero lo mejor está por llegar porque ... (ver texto completo)
En 1924, Marazuela deslumbra con su arte. El día 13 de enero protagoniza un memorable concierto en el teatro Juan Bravo, y Segovia descubre con regocijo que le ha nacido un artista. El día anterior, "El Adelantado" anuncia que el joven músico «no es un corriente aficionado, como prueban los clamorosos éxitos obtenidos en teatros y principales casinos de la importancia de Valladolid, Burgos, Zamora, Santander, Oviedo y muchos más, sino un virtuoso del complicado instrumento, al que arranca melodías ... (ver texto completo)
Aunque Marcelino ya trajo aquí la figura de Agapito Marazuela, vuelvo sobre este segoviano ilustre porque, al fin y al cabo, por la rapidez que se suceden los mensajes y su carácter prácticamente efímero, dan motivos para volver a recordarlo.

AGAPITO MARAZUELA

Es imposible hablar del riquísimo folklore castellano sin hacer mención de Agapito Marazuela. Así se lo han sabido reconocer diferentes grupos de música folk, como hago ahora yo mismo, trayendo aquí una reseña de su vida y obra. En agradecimiento ... (ver texto completo)
«Pues sí, hay danzas y canciones, y tonadillas de boca y dulzaina en Castilla, de ritmo y de estilo variadísimos y de una originalidad perfecta. No lo digo por decir… Están ahí, en mi cancionero (…) Yo mismo las he escuchado en los pueblos y aldeas castellanos, y las he ido transcribiendo (…) Algunas ya las conocía… Porque yo he sido "palurdo", auténticamente "palurdo", y no me avergüenzo de ello, ni mucho menos…»
Agapito le hace esta confesión al periodista Ignacio Carral, que la publica en la ... (ver texto completo)
Aunque Marcelino ya trajo aquí la figura de Agapito Marazuela, vuelvo sobre este segoviano ilustre porque, al fin y al cabo, por la rapidez que se suceden los mensajes y su carácter prácticamente efímero, dan motivos para volver a recordarlo.

AGAPITO MARAZUELA

Es imposible hablar del riquísimo folklore castellano sin hacer mención de Agapito Marazuela. Así se lo han sabido reconocer diferentes grupos de música folk, como hago ahora yo mismo, trayendo aquí una reseña de su vida y obra. En agradecimiento ... (ver texto completo)