Algunos no entienden que después de perder las las elecciones de 1996, en el PSOE se produjo una refundación democrática, y que el sr. Zapatero alcanzó la secretaría general de su partido tras una votación democrática en la que perdieron pesos pesados del pasado como Bono o Almunia. Lamentablemente no podemos decir lo mismo del PP, pues el señor Fraga designó a dedo al señor Aznar, y este, eligió a Rajoy como sucesor, un hombre de bajo perfil, bajo la atenta vigilancia de los Legionarios de Cristo ... (ver texto completo)