Estos timos están en auge en ciudades como Moscú, Estambul o Londres. Una
joven se te acerca en plena
calle, está algo desorientada y perdida en la ciudad, un poco asustada. Una vez que la has tranquilizado, te invita a tomar una copa a un sitio que elige ella, normalmente un
bar oscuro, sin
ventanas y con un maromo en la
puerta.