Buenas noches a todos, ya enmpieza la temporada de sembrar las patatas.
Lo trae el camarero y parece un "regalo" de la casa, algo que ya está incluido en el precio ya que nosotros no lo hemos pedido. Pero no, al final nos lo cobrarán, y no suele ser barato. Si nos ocurre, lo mejor es preguntar al camarero si está incluido en el precio y, si no es así, pedir que se lo lleven.
No es un timo, pero tampoco un regalo. ¿Cuántas veces nos han cobrado algo en un restaurante que no hemos pedido pero que ha aparecido en nuestra mesa? Puede ser una cesta de pan, tostadas para untar con mantequilla o cualquier otro entrante.
Yo no he pedido esto...
En ese momento se acerca un grupo de jóvenes que viene a ayudarle a que pagues tu "deuda". Hay otras variantes de este timo, que se da mucho en mercados en los que se te ofrece algo de "regalo" como tabaco, caramelos o un tatuaje de Henna pero que luego te piden que lo pagues.
Vas caminando por las calles de Estambul -donde este timo está muy extendido- y le recoges a un limpiabotas el cepillo que se le ha caído. El, en agradecimiento, te ofrece limpiarte los zapatos totalmente gratis. Pero cuando ha terminado resulta que ha habido "una confusión", y te dice que debes pagarle el servicio, que además es carísimo.
Regalos que no son regalos
Has pinchado. Los motoristas que llevas detrás también se retiran al arcén y te ofrecen su ayuda. Mientras uno te ayuda con el gato, otro aprovecha para abrir el coche o el maletero y llevarse tus cosas.
Mientras rellenabas los papeles para alquilar un coche no te diste cuenta de que había un par de personas vigilándote a ti y tus posesiones. Una vez dentro del coche y cuando apenas llevas unos metros, te paras en un semáforo. Y escuchas un ruido, un reventón de una de tus ruedas.
El pinchazo
Te da una tarjeta escrita en tu idioma donde te explica mejor por qué necesita de tu ayuda. Mientras te llora desconsoladamente -lo que capta tu atención-, otro cómplice se acerca a ti para robarte lo que pueda sin que te des cuenta, desde la cámara a la cartera.
El siguiente timo se ha detectado en las inmediaciones de la torre Eiffel, pero puede darse en cualquier ciudad. Un mendigo comienza a contarte las penurias de su vida y por qué necesita el dinero.
La historia del mendigo
También le informan al turista de que la ley obliga a contratar un mínimo de siete noches de alojamiento, nunca menos.
Tanto en el aeropuerto de Tailandia como en las calles de la ciudad proliferan personas uniformadas que se hacen pasar por agentes de la Autoridad Turística. Captan al turista perdido y le llevan a una "agencia gubernamental" de pega donde le recomiendan contratar actividades y tours turísticos.