Russell Brand
Estuvo tan pasado de rosca que se llegó a esnifar las cenizas de su padre. En 2006 estuvo a punto de morir al caerse de un cocotero completamente borracho. Actualmente, el guitarrista de los Rolling Stones asegura haber dejado sus vicios: "Recomiendo a los rockeros que dejen de drogarse".
Keith Richards
Brittany Murphy, Heath Ledger o Kurt Cobain son sólo algunos nombres de una larga y fatal lista. Afortunadamente, no todos los famosos tienen ese trágico destino y logran desengancharse a tiempo de sus adicciones.
Parece que nuestra celebrities lo tienen todo para saborear la felicidad: ganan indecentes cantidades de dinero y disponen de todo lo que se les antoja. Sin embargo, muchas de ellas llevan esa vida de vicio y despilfarro hasta sus últimas consecuencias.
Las estrellas que han logrado vender sus vicios
Famosos rehabilitados
Se romperá la racha y España ganará Eurovisión con el 'Algo pequeñito' de Daniel Diges?
Yo creo que no, llevemos lo que llevemos, nunca vamos a ganar. En eurovisión se votan los países vecinos unos a otros, no la calidad de las canciones. Eso es lo que pienso yo.
Como dominas el tema.
Muy gracioso J. A....
Hasta luego.
Israel repite balada con cara bonita, esta vez la del joven cantante Harel Skaat, que interpreta 'Milim', mientras Portugal no acaba de superar la resaca del fado y vuelve a llevar una voz tan melódica como poco carismática: la de Filipa Azevedo, que con 18 años es la participante más joven con su 'Há dias assim'.
Bulgaria apuesta por el sustituto natural del homoerotismo de Sakis Rouvas, que se llama Miro y canta 'Ángel si ti' vestido de blanco, mientras que Bélgica acertaría con Tom Dice y su 'Me and my guitar' si no fuera demasiado descarado su intento de repetir la gesta del anterior ganador, el 'Fairytale' de Alexander Rybak.
Islandia tira de apellido popular -Hera Björk- para la muy valorada 'Je ne sais quoi', que en España recordará a Rosa López y su 'Europe's living a Celebration'.
Su representante, Alyoha, es una sosias de Leona Lewis que interpreta una balada al uso: 'Sweet People'. No es el único 'déjà vu' de esta edición: 3+2 con su 'Butterflies' desde Bielorrusia, parecen una versión más espigada de Mocedades casi 40 años después.
La última en entrar, y solicitando prórroga, ha sido la de Ucrania, que sintetiza una tendencia: la poca originalidad.