Bueno, todas aquellas cosas que la gente más necesita y quiere: entre sus trofeos podemos hallar aritos, anteojos, billeteras, llaves, encendedores, celulares, peines, perfumes, monedas. Es especialista en celulares y controles remotos.
Le gustan las grandes ciudades, porque allí la gente vive apurada, corriendo de aquí para allá, y muchas veces, pierde la pista de los objetos que mas necesita. Ese es justamente el trabajo de Alpiste, estar atento, y, cuando la persona se distrae….. zaz! se adueña del objeto en cuestión, y corre rápido a esconderlo, luego, se sienta en un lugar cómodo a descostillarse de la risa, mientras el distraído se vuelve loco busca que te busca aquí y allá.
Que cosas le gusta esconder?
Viaja con su caja rodante mágica por el mundo, su trabajo, hacer travesuras y bromas a los distraídos, se llama Alpiste, y es un simpático y escurridizo duendecillo. Vino directamente de los Alpes, en un barco, y se quedo en la Argentina.
El duendecillo Alpiste
¿Ya le has comprado la salsa a tú hermana ó era ella quién la tenía que comprar?
Yo a ella, lleva un mes diciendo que se la compre y se me olvida siempre.
¿Ya le has comprado la salsa a tú hermana ó era ella quién la tenía que comprar?
y colorín, colorata,
así termina el cuento de los piratas.
parche en el ojo, pata de palo,
gatos piratas y musiqueros,
en el asunto de divertirse…
¡como cantores somos primeros!
somos piratas de cuatro patas,
y aunque no vamos a navegar,
a las espadas y a los cañones
los usaremos para cantar.
- Es un viaje demasiado largo. Pueden caer al agua y no les gustará. Ese tesoro es un baúl lleno de huesos. Necesitamos cantores de serenatas…- responde Córcholis y los convence.
Vestidos de piratas, la gata Ágata, su esposo Fortunato Malagato y sus hijos, los cuatro gatitos: Robertito, Cholito, Nito y Tito, forman una divertida comparsa que canta por las noches, recorriendo el barrio en un barco con rueditas. No corren ningún peligro y divierten a todos con esta canción:
- ¡¿EHHHHHHH?!- exclama Ágata.
- ¡¿EHHHHHHH?!- se asombra Fortunato Malagato.
- ¡¿EHHHHHHH?!- maúllan juntos los cuatro gatitos: Robertito, Cholito, Nito y Tito
Ella los recibe, los saluda con un revoleo de sus grandes ojos y con otro revoleo mira el mapa. Entonces dice:
- ¿Por qué se van tan lejos? ¿Los gatos saben nadar? ¿Les gusta la comida para perros? ¿Han probado con cantar?
Á gata cocina muchas galletas marineras y las coloca en grandes bolsas. Poco a poco todo está listo. Por último, Fortunato y su esposa van a entrevistarse con Córcholis, la lechuza sabia. Quieren asegurarse de que el mapa los conducirá al tan deseado tesoro
Las arañas tejedoras y modistas se encargan del vestuario: pantalones a media pierna, remeras rayadas, pañuelos negros y parches para los ojos.
La urraca les da latón para sus espadas, unos aros dorados para sus orejas y unas cañas de pescar para que no pasen hambre en el mar
Los pájaros carpinteros trabajan y trabajan: el barco debe estar listo para la próxima noche de luna llena. Es la fecha elegida por Ágata y Fortunato. Los carpinteros también deben hacer seis patas de palo: dos grandes y cuatro pequeñas, ¡porque no hay piratas sin patas!