Que pasa chicas os estoy esperado.
He mirado el número de mensajes que llevo y son 1536. No está nada mal.
Yo me sigo preguntando, que pasara con F. G, MMC y CPB.
RG, no ha aparecido en todo el día.
IR, te recuerdo que tienes que poner el número de mensajes.
Que solo está esto, estarán cenando.
mmj, te has puesto las pilas, como se nota que tú no estás con fiebre.
Bueno como he dicho antes este ordenador esta rifado. Me echan. Hata otro rato.
Claro que cada tanto, vuelve a las andadas, y se divierte escondiendo alguna cosa, así es que, si algún día, buscas algo, que estabas seguro habías dejado allí: Alpiste, perdiste.
Alpiste paso tanto, pero tanto tiempo con Martín, que se encariño y ya no quiso mudarse, estaciono su caja rodante mágica bajo la cama del nene, y allí se quedo, haciéndole compañía y viviendo sus aventuras y sus días
No había en realidad, nada en especialmente único o importante para este niño, sus tesoros, eran el amor de los padres, la compañía y el cariño de su abuelo, la amistad de sus amigos, y la admiración de su hermanito que lo miraba siempre con ojos de quien mira a un superhéroe.
Todo iba muy bien hasta que, conoció a Martín, un nene humilde que vivía con sus padres en una casita modesta. Lo siguió varios días, a la escuela, a jugar a la pelota con los amigos, ayudando a lavar los platos a la mama, a cortar el pasto al papa, a jugar al ajedrez con el abuelo, a contar estrellas en la terraza, a ayudar a su hermanito Coki con la tarea…. en fin, paso días y días sin descubrir que era lo mas preciado para Martín.
Es así que pasó horas acompañando a una señora paquetiiiisima hasta darse cuenta que su objeto mas preciado era un anillo con una gran piedra azul. Se lo quitaba para mirarlo en la luz de la lámpara, para admirarlo en la luz de la ventana, para verlo a la luz de la luna Alpiste espero paciente el momento de distracción y zum! Escondió el anillo.
Este trabajito, a nuestro amigo le encanta, y se divierte mucho cuando la gente busca y busca lo perdido. Pero, para saber que cosa tiene que esconder, tiene que pasar un tiempito observando, que es aquello tan necesario, que alguien tenga que buscarlo de inmediato y sin perder tiempo.
Quien no estiro la mano para tomar una toalla del toallero, y oh sorpresa, allí no había nada: Alpiste. Quien no fue apurado a tomar la llave del llavero y Oh sorpresa! Allí no estaban: Alpiste. Quien no se levanto apurado a ponerse los zapatos y Oh sorpresa! Faltaba uno: Alpiste.