En el piso de arriba se escuchaba el ruido de cadenas agitadas contra el suelo. También eran frecuentes fenómenos poltergeist dónde objetos eran arrojados contra las paredes sin ningún motivo aparente.
Los animales también parecían notar la maldición que caía sobre aquella
casa se cernía. Tanto los perros como los
caballos se inquietaban y agitaban.