Común como nidificante en toda España, la población nativa se ve incrementada notablemente en invierno con gran cantidad de aves procedentes de otros puntos de Europa que se establecen en todas las zonas abiertas, permaneciendo fieles a estos lugares mientras dura su estancia en la Península.
Cornejas, avefrías o gaviotas no dejan nunca de hostigarlo en vuelo con fogosas picadas. Irritado, el Busardo Ratonero puede renunciar a su carácter bonachón y, volviéndose rápidamente sobre el dorso, lanzar un golpe de sus garras para asustar al importuno.
Una segunda ave aparece y resuenan unos espaciados maullidos «piou-piou», mientras que la pareja de busardos realiza su parada alternando una serie de órbitas, planeos y caídas en picado.
EL BUSARDO RATONERO:

En el campo, todavía adormecido al final del invierno, no hay movimiento. Sólo una pesada silueta gira en el cielo y se destaca en negro contra las nubes.
Alimentación: Insectos, arañas, pequeños granos.

Hábitat: Marismas y zonas palustres.
Nidificación: Ambos sexos construyen a fin de marzo un nido muy elaborado, en alto, de forma ovoide con entrada lateral, con hojas, telas de araña y pelusa vegetal; puesta de 4 a 6 huevos de color muy variable; incubación de unos 15 días; los pollos vuelan tras algo más de dos semanas; dos crías.
Identificación: Por encima, rojizo rayado de pardo-negro, obispillo rojizo uniforme; por debajo, blanco sucio a rojizo; cola corta y redondeada, terminada en negro y blanco; sexos iguales.
El Buitrón es un ave sedentaria que cría principalmente en la zona mediterránea; en España llega por Levante hasta el valle del Ebro, faltando en toda la mitad norte de la Península.
Nos encontramos ante un verdadero pájaro «costurero», de una destreza sin igual para perforar con su pico las hojas de gramíneas, reunirlas con ayuda de telas de araña o de finas fibras vegetales y realizar una construcción a la vez sólida, mullida y camuflada.
Sin embargo, se han estudiado minuciosamente los detalles de la construcción de su maravilloso nido.
Su pequeño tamaño y su discreto comportamiento explican por qué sus costumbres no se conocen aún perfectamente.
Es más fácil observarlo durante la época de cría, ya que, en las demás, es muy escondedizo. Como muchas especies que viven en zonas húmedas, el Buitrón prefiere el abrigo de las plantas acuáticas al terreno descubierto.
Con mucha frecuencia no se conoce de este pájaro más que una rápida aparición del macho y su corta emisión sonora, cuya repetición pronto resulta pesada para el oído.
EL BUITRÓN:

El Buitrón es un minúsculo pajarillo, gracioso, vivo e inquieto, de apagados tonos, único representante europeo de su género, típicamente tropical. Habita los terrenos húmedos tanto como áridos abundantes en matojos.
Alimentación: Principalmente carroña, aunque a veces captura animales enfermos.

Hábitat: Monte bravío.