Por desgracia, ni las infraestructras, ni la situación ni el entorno permiten grandes logros en lo que a la prosperidad ecónomica se refiere. No es una zona a la que lleguen grandes inversiones para el desarrollo económico, por tanto los lugareños que amamos la zona, nos vemos obligados a ganarnos la vida en otras tierras. Pero lo que sí tenemos es el maravilloso entorno que nos rodea,
paisajes y otros
pueblos, esa es nuestra riqueza, y nuestra obligación es conservarla y transmitirla.