El joven rey apenas podía creerlo, su diosa consentía ser su amante. La joven reina Catalina no estaba dispuesta a consentirlo, oponiéndose a Diana. Ésta aguantó pacientemente, hasta que empezó a sospecharse la esterilidad de la reina. Entonces, gran conocedora de la naturaleza de la mujer, envió a sus médicos a la reina, los cuales consiguieron que diera a luz no uno, sino 10 hijos en los años siguientes.
Mientras Francisco I vivió, la situación no pasó a más, sin embrago, a su muerte Diana decidió dar un paso más y acceder a una relación carnal con Enrique, aunque ya contaba con casi 40 años.
Así, el futuro Enrique II quedó completamente enamorado de ella, a pesar de que por razones de estado, llevaba casado unos años con Catalina de Médicis, conocida como "la hocico -Médicis".
Los hechos se precipitaron con la muerte de su esposo, el rey Francisco veía a su hijo triste y abatido (de hecho le llamaban "el bello tenebroso"), y le sugirió a Diana que le animara. Ella, aunque aún dolida, consintió a hacerlo su galán, dentro de la amplia tradición medieval del amor cortés, permitiendo el enamoramiento, pero no las relaciones físicas.
Por aquel entonces Diana estaba "felizmente " casada y tenía 20 años más que el futuro rey.
No salgas mucho por la calle, que hace mucho frío.
He salido a buscar a J que estaba entrenando.
Sin embargo, con ello no queremos decir que nadie se hubiera fijado en ella, de hecho, su posición en la corte ya había despertado la admiración del monarca Francisco I, el cual se confesaba admirador secreto de Diana.

Pero el destino quiso que no fuera Francisco quien encumbrara a Diana hasta los más altos puestos del poder, sino su hijo Enrique, el cual con apenas 10 años ya había fijado su corazón y su alma en ella.
Diana nació en 1499, hija de un alto noble francés, siendo ya de muy joven admirada por su belleza y porte natural. Sin embargo, para desilusión de sus adversarios, su vida hasta los 40 años transcurrió en la más completa oscuridad, sin escándalos ni sucesos extraños. Se casó muy joven y se mantuvo fiel casi con total seguridad hasta la muerte de su anciano esposo.
Posiblemente, sea una de las mujeres de anatomía más admirada, retratada y conocida. Símbolo del culto a la belleza que representa el Renacimiento.
La más bella favorita real de Francia, la bella entre las bellas, reflejo del tránsito entre el amor cortés medieval y el amor carnal del Renacimiento
Diana de Poitiers.
El último punto, todavía no suficientemente aclarado es su repentinamente muerte en su casa tan solo unos días después de estos hechos. Evidentemente no ha interesado investigar, pero es sospechosa una muerte tan repentina. Carolina era un estorbo y su marido parece que no dudó nunca en hacer cualquier cosa para deshacerse de ella: ¿Incluso...?
Así que la reina no pudo entrar en la abadía donde estaban coronando a su esposo. Carolina viendo que el pueblo se daba cuenta de la artimaña y que comenzaba a levantarse violentamente decidió regresar completamente derrotada a su casa aunque lo hizo bajo el amor del pueblo, conocedor de su desgracia.
Por suerte para carolina, sus amigos en la corte consiguieron que durante el juicio se la considerara inocente y pudiera conservar la corona. Pero esto no es todo, todavía faltaba la coronación de Jorge IV y este, en un acto supremo de mezquindad ordeno que nadie sin invitación podía entrar a la ceremonia y claro, no invitó a su mujer.
Comenzó entonces el ataque más encarnizado contra su persona. Se la acusó de infidelidad por su relación con Pérgami, usando para ellos los testimonios de espías, italianos sobornados y demás artimañas más propias de una taberna que de la corona inglesa