Cuenta además con múltiples pistas forestales en magnífico estado de conservación que facilitan el cómodo acceso a los rincones más recónditos de la comunidad.
Además, puede utilizarse el AVE en su línea Madrid-Sevilla, que tiene paradas en Ciudad Real y Puertollano.
Cómo llegar

Se puede llegar vía aérea a través del Aeropuerto de Barajas (Madrid), muy bien comunicado con las principales autovías que vertebran el territorio y lo convierten en un rápido corredor de comunicación directa con las capitales de provincia que componen la comunidad y un buen número de comunidades del Estado Español.
Cuándo visitarla

Cualquiera de las estaciones del año es buena para visitar Castilla-La Mancha, pues la variedad territorial y su clima hacen que cada época nos ofrezca unas posibilidades diferentes para intentar conocer lo más profundo de esta región.
Sus rutas turísticas

Castilla-La Mancha es uno de los enclaves turísticos más importantes de España, que invita a recorrer desde el desconocido -pero no por ello menos importante- Románico del norte de Guadalajara, hasta la ruta de El Quijote por los llanos de la Mancha, a pasearse por las Lagunas de la Mancha, una de las áreas de mayor concentración de avifauna de la península, o adentrarse en las cuevas y abrigos prehistóricos de Los Casares, Fuencaliente, Alpera, Villar de Humo o Nerpio; sin ... (ver texto completo)
Aún así, no le van a la zaga núcleos como Almagro, Villanueva de los Infantes, Molina de Aragón, Campo de Criptana y tantos otros rincones y lugares que ofrecen al viajero un sitio donde reposar su cuerpo y descansar su mente bajo la vigilancia de Sancho, el mejor de los escuderos conocidos, cuyo espíritu deambula aún por estas tierras acompañando a su señor.
Además, el devenir histórico ha dejado importantes rastros en forma de magníficos conjuntos histórico-artísticos, algunos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: el multicultural Toledo y la mágica Cuenca.
Esto es una consecuencia del modo de repoblación que se empleó durante la Reconquista, etapa histórica que ha dejado amplias repercusiones sobre el territorio.
Su más de un millón setecientos mil habitantes se distribuyen en cinco provincias, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo; aunque la organización de los núcleos de población es muy dispar, siendo pequeños y numerosos en el norte y de mayor entidad y menor número en el sur.
A pesar de haber sido considerada como tierra de paso, siempre ha mantenido un grado de ocupación antrópica de cierta importancia, como lo demuestran los abundantes restos de asentamientos de diferentes culturas, conformando un rico patrimonio histórico y artístico aún no conocido en su totalidad.
Su poblamiento

Se trata de una vasta región que ocupa la Submeseta Sur con una extensión de 79.226 kilómetros cuadrados, lo cual la sitúa como la tercera región española en cuanto a superficie.
Sus ríos

Dos ejes fluviales la surcan de Este a Oeste: el honorable Tajo y el escurridizo Guadiana, a los que hacen compañía el Júcar y el Segura, que drenan el Este de la región hacia el Mediterráneo.
Los paisajes que regalarán los ojos del viajero son tan diversos que pueden ir desde los Volcanes del Campo de Calatrava hasta las áridas pseudoestepas del Sureste de la región, pasando por complejos hidrográficos tan singulares como las Lagunas de Ruidera o las Tablas de Daimiel.
Así, podremos disfrutar de los venerables Montes de Toledo, la misteriosa Serranía de Cuenca, la atractiva Sierra de Alcaraz, las agrestes Tierras de Ayllón o del histórico Valle de Alcudia.
No menos importancia poseen sus montañas que, aunque relativamente poco elevadas, acogen una riqueza y variedad geológica, geomorfológica, hidrográfica y biogeográfica singular.