No hablemos lo que sentimos sino lo que forma parte de la realidad.
Tanto protagonismo, o más, tienen los portadores como el
estandarte.
Al igual que los jóvenes. Algunos años nos han criticado, el Vitor sin jóvenes no existiría.
Al del comentario de la
plaza, el
cartel...etc, que se deje de payasadas y que no se aburra tanto, que ni la politica ni nada entra a formar parte del Vitor.