Bravo por Don Julián y su pregón. Lo dijo con el corazón que ama a María y no se detuvo en investigaciones extrañas, en teorías de dónde venimos, ni en pedanterías de investigadores mediocres como el año pasado. Eso es un pregón, desde el sentimiento, desde la emoción de tantos Vitor sufridos, amados.
Un enorme aplauso al pregonero, Julián Valbuena Serrano, y un gran Vitor a TODOS los Horcajeños.
Un enorme aplauso al pregonero, Julián Valbuena Serrano, y un gran Vitor a TODOS los Horcajeños.