Cuando me enteré del caso del hermano de Cipri me quedé alucinado. Yo fui amigo suyo, y Carlos era de la banda, desde luego. Y tocaba muy bien la caja. Y era muy inteligente, muy inteligente. Un chaval despierto, algo trasto como todos los que teníamos su edad, inquieto y con energías. En la escuela las cazaba todas al vuelo, sin demasiado esfuerzo, gracias a una cabeza que luego pensando con los años creo que la tenía privilegiada. Vuelvo a repetir, muy inteligente. Por supuesto que no le voy a ... (ver texto completo)