El prgón breve.
Pero a diferencia de lo que decía Baltasar Gracián, no bueno por ser breve. Soso y poco sentido. Sin entusiasmo, sin corazón, sin sentimiento. Nuestra
Virgen Inmaculada merece pasión en las palabras. Pregón lleno de tópicos religiosos, adornado de adjetivos vacíos. Muy a la medida de alguien que dice ser más de lo que es. Mucho currículum inflado para tan pocas ideas.
Por lo demás,
Feliz Vitor a todos los horcajeños. Serán como siempre las mejores
fiestas.