Seria bonito, también que resucitara aquélla vieja
costumbre que había en este día de; celebrarlo con una buena
paella de arroz con conejo y con cangrejos cogidos en el
río Záncara.
Recuerdo que se cogían con un cedazo o arnero de los que se usaban para cerner el trigo de
las eras, en época de recolección de trigos y cebadas. Estos se escondían entre las
piedras que hay debajo del
puente, pero siempre caian unas docenas para dar buen gusto a quél inolvidable.