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Manuel mientras tanto, desde un rincón, callado y casi igual de azorado que ella, azotado por el ansia, solo decía de vez en cuando, entre cortadamente, ….. “vamos mujer … vamos”
Apolonia se enfunda un albo camisón adornado con piezas de laborioso encaje, que le cubre todo su cuerpo, con rapidez se mete bajo la ropa de la cama, tapándose hasta los ojos y volviendo la cara hacia el lado contrario a donde se encontraba Manuel, al percatarse éste también se acuesta, mas no se tapa, al contrario, ... (ver texto completo)
Manuel mientras tanto, desde un rincón, callado y casi igual de azorado que ella, azotado por el ansia, solo decía de vez en cuando, entre cortadamente, ….. “vamos mujer … vamos”
Apolonia se enfunda un albo camisón adornado con piezas de laborioso encaje, que le cubre todo su cuerpo, con rapidez se mete bajo la ropa de la cama, tapándose hasta los ojos y volviendo la cara hacia el lado contrario a donde se encontraba Manuel, al percatarse éste también se acuesta, mas no se tapa, al contrario, ... (ver texto completo)
Hola Eduardo;
He leído la parte del relato que has puesto, me ha gustado mucho, ¡Qué historia! A veces la realidad supera a la ficción ja, ja, jaaaa Me hubiese gustado saber con más detalle lo que sucedió después de ese encuentro tan deseado por los protagonistas de la historia y como se fueron sucediendo los acontecimientos en esos primeros días y meses de vida en común.
Saludos: Dulcinea.
He leído la parte del relato que has puesto, me ha gustado mucho, ¡Qué historia! A veces la realidad supera a la ficción ja, ja, jaaaa Me hubiese gustado saber con más detalle lo que sucedió después de ese encuentro tan deseado por los protagonistas de la historia y como se fueron sucediendo los acontecimientos en esos primeros días y meses de vida en común.
Saludos: Dulcinea.