Durante unos días he desaparecido de este fraternal foro, cosas del verano en donde parece ser que la actual cultura nos obliga a emigrar durante la canícula para pasar el mismo calor y espantar las mismas moscas, más quiere la suerte, que hoy, por necesidad de hacer de abuelo custodio, haya tenido que volver a la urbe, solo uno o dos días máximo, y lo primero tras el café vespertino ha sido abordar el foro, y.... ¿Que digo yo ahora?, repaso lo almacenado en mi ya masacrada memoria y no encuentro ... (ver texto completo)