“””Decidme: la hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
la color y la blancura,
cuando viene la vejez
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza ... (ver texto completo)
“””Ven cuán poco valor
Son las cosas tras que andamos
Y corremos,
Que, en este mundo traidor
Aun primero que miramos
Las perdemos
De ellas cosos desastrados
Que acaecen.
De ellas, por su calidad
En los más altos estados
Desfallecen”””.

Jorge Manrique

Comentario

Aquí el poeta nos está diciendo que ponemos mucho empeño en las cosas que no tienen valor y sufrimos para alcanzarlas, y que en esta vida de dolor aunque las logremos se nos van de la manos porque nos ocurren cosas graves y lo que nos hacía ilusión lo olvidamos, porque mirándolas bien vemos que no tienen valor y por ello las dejamos. ... (ver texto completo)
Cada quien, sentado o de pie, en corrillos, haciendo los comentarios relativos al evento.
(20 de Enero de 2018)
Comentario

Este poema un día salio de mi pluma
“”Invocación

“”Dejo las invocaciones
De los famosos poetas
Y oradores;
No curo de sus ficciones,
Que traen yerbas secretas
Sus sabores
Aquél sólo me encomiendo,
Aquél sólo invoco yo
De verdad,
Que en este mundo viviendo,
El mundo no conoció
Su deidad”””.

Jorge Manrique

Comentario

Esta parte de la Elegía algunas veces cuando la he oído recitar la han omitido, pero el poeta que hay en Jorge Manrique deja bien a las claras que era un cristiano convencido, porque sabe de quién tenía que fiarse y quien era el único al que se podía encomendar como a buen amigo

El entendía el lenguaje que utilizaban los poetas, que tienen palabras muy subidas de tono para que este mundo las valore, al mundo le gusta saborear palabras llenas de belleza terrenal y los hay que dominan este arte en prosa y en verso.

Jorge Manrique nos habla de Cristo sin mentarlo y nos dice que vivió en este mundo. Pero que el mundo no conoció su deidad y todavía parte de su pueblo no lo reconoce como hijo de Dios. ... (ver texto completo)
“”Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar en la mar
Que es el morir;
Allí van los señoríos
Derechos a se acabar
Y consumir;
Allí los ríos caudales
Allí los otros medianos
Y más chicos
Allegados, son iguales ... (ver texto completo)
“”Pues si vemos lo presente
Como en un punto se es ido
Y acabado
Si juzgamos sabiamente
Daremos lo no venido
Por pasado
No se engañe nadie, no
Pensando que ha de durar
Lo que espera
Más que duró lo que vio
Pues todo ha de pasar
Por tal manera””

Jorge Manrique

Aquí nos damos cuenta lo efímera que es la vida y que no podemos echar cuentas de ella para nada, pues vemos el camino andado y lo poco que ha durado, la vida es un soplo y hay que vivirla en presente, no hay que engañarnos pensando que las cosas duraran porque nosotros queramos alargarlas.

La naturaleza tiene todo previsto lo único que está en nuestras manos es el uso que hagamos de las cosas y poco más, todo va bien hasta que llega un inesperado y todo lo pensado va al traste, y la vida sigue esta no se para porque uno falte.

Claro que entre el nacer y el morir hay un espacio que es muy desigual para cada uno. ... (ver texto completo)
ACERTIJOS - PROBLEMAS DE INGENIO

- María tiene dos novios, Juan y José. Para visitar a Juan, debe tomar el tren en dirección norte, y para visitar a José debe tomar el tren en dirección sur. Ambos trenes pasan cada 10 minutos, y como a María le gustan ambos por igual, ni se fija si un tren va al norte o al sur, y se toma el primero que pase. Sin embargo, por algún motivo María termina visitando a Juan un 90% de las veces, y a José solo el 10% restante. ¿Por qué?
Solución
El tren que va hacia ... (ver texto completo)
Bibliografía:

AÑO CRISTIANO Edición 2003
Autores: Lamberto de Echeverría (?), Bernardino Llorca (?) y José Luis Repetto Betes
Editorial: Biblioteca de Autores Católicos (BAC)
Tomo III Marzo ISBN 84-7914-663-X

VIDAS DE LOS SANTOS Edición 1965
Autor: Alban Butler (?)
Traductor: Wilfredo Guinea, S. J. ... (ver texto completo)
Su sangre, como siempre ha ocurrido, fue semilla de nuevos cristianos, y hoy Corea, al menos en su parte Sur, libre del comunismo, es una de las cristiandades más florecientes y esperanzadoras de todo el Extremo Oriente.
No es extraño que muy pronto se extendiera por todo el mundo la fama de su admirable ejemplo. Por eso, el papa Pío XI, superando las dificultades de tipo jurídico que se oponían a su beatificación, pues resultaba muy difícil recoger las pruebas exigidas con todo el rigor canónico, teniendo en cuenta que había certeza absoluta de la realidad del martirio, los beatificó solemnemente en 1925. A esa lista se sumarían luego aquellos mártires que beatificó el papa Pablo VI el 6 de octubre de 1968. Finalmente, el papa Juan Pablo II rindió homenaje a todos los mártires de Corea, canonizando a estos confesores de la fe en la ciudad de Seúl el 6 de mayo de 1984, ... (ver texto completo)
En la misma persecución murieron también diez catequistas y una muchedumbre de fieles. De entre ellos se escogieron unos cuantos, a quienes hoy veneramos en los altares: setenta y cinco héroes "nobles y plebeyos, jóvenes y viejos, mujeres ya maduras y jóvenes en la más florida edad, que prefirieron las cárceles, los tormentos, el fuego, el hierro, las cosas más extremas a trueque de no apartarse de la religión santísima. Para tentar su fe, los bárbaros verdugos recurrieron a los tormentos más refinados. ... (ver texto completo)
El primer lugar, un sacerdote nativo: el padre Andrés Kim. De acuerdo con las mejores tradiciones del seminario de Misiones Extranjeras, los misioneros se habían preocupado de ir preparando, en lo posible, un clero nativo. Cuando ellos murieron, el padre Kim se esforzó por conseguir que vinieran nuevos misioneros. En estos afanes le sorprendieron los perseguidores. Después de larga estancia en la cárcel, fue decapitado en 1846.
Pero no eran ellos solos. Antes y después iban a perecer en aquella misma persecución otros muchos cristianos.
Les desnudaron hasta la cintura, y les asaetearon cruelmente, de arriba a abajo, a través de las orejas, les colmaron de heridas y, por fin, los rociaron de cal viva. Después de obligarles a dar por tres veces la vuelta a la plaza, mostrándose al público que se burlaba de ellos, se les hizo arrodillarse. Los soldados empezaron a correr en su derredor y al pasar les golpeaban con su sable. El padre Castán se puso instintivamente de pie al recibir el primer golpe. Después se arrodilló junto a sus dos ... (ver texto completo)