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Octava real

Miraba con detalle aquel cuadro,
Cuando de pronto me puse a pensar;
Viendo la imagen de su recuadro,
Para situarme tuve que repensar;
Imaginando fui a su taladro,
Todo lo que me llevo a compensar;
Y esto me saco de mi atropello.
Lo que supusiera todo aquello. ... (ver texto completo)
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DÉCIMA O ESPINELA

Miraba aquella hoja:
Cimbrearse por el aire
Siendo esto un desaire,
Que puso mi cara roja
Y mi ilusión se enoja
Entrando en mí razonar
Sin llegar a emocionar
Pero mi atención fijo
Y al pronto lo corrijo
Sin poderlo sancionar. ... (ver texto completo)
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décima o espinela

Cuando llegas peregrino:
Que por la noche trabajas
Siempre embalando cajas
Levantas nubes sin tino
Queriendo leer mi sino
Dime de qué país vienes ... (ver texto completo)
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Un cuadro digno de admirar.
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Ronda del castillo de Belmonte
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Moneda republicana
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Sombrero con respiraderos
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Una fotografía muy bonita
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El pilón hay que limpiarlo
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guapa fotografía apaisada
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Hoy es el día de San Esteban
Doblando las rodillas bajo la lluvia de piedras, el primer mártir cristiano repitió las mismas palabras de perdón que Cristo pronunció en la cruz: “Señor, no les imputes este pecado”. En el año 415 el descubrimiento de sus reliquias suscitó gran conmoción en el mundo cristiano.
Esteban, como se lee en el capítulo 7 de Los Hechos de los apóstoles, “lleno de gracia y de fortaleza”, se sirvió de su autodefensa para iluminar las mentes de sus adversarios. Primero resumió la historia hebrea desde Abrahán hasta Salomón, luego afirmó que no había blasfemado contra Dios ni contra Moisés, ni contra la Ley o el templo. Demostró, efectivamente, que Dios se revela aun fuera del templo, e iba a exponer la doctrina universal de Jesús como última manifestación de Dios, pero sus adversarios ... (ver texto completo)
Entre éstos sobresalía el joven Esteban, quien, a más de desempeñar las funciones de administrador de los bienes comunes, no renunciaba a anunciar la buena noticia, y lo hizo con tanto celo y con tanto éxito que los judíos “se echaron sobre él, lo prendieron y lo llevaron al Sanedrín. Después presentaron testigos falsos, que dijeron: Este hombre no cesa de proferir palabras contra el lugar santo y contra la Ley; pues lo hemos oído decir que este Jesús, el Nazareno, destruirá este lugar y cambiará ... (ver texto completo)
Como Cristo, los apóstoles fueron inmediatamente víctimas de la humillación, los azotes y la cárcel, pero tan pronto quedaban libres, continuaban la predicación del Evangelio. La primera comunidad cristiana, para vivir integralmente el precepto de la caridad fraterna, puso todo en común, repartían todos los días cuanto bastaba para el sustento. Cuando la comunidad creció, los apóstoles confiaron el servicio de la asistencia diaria a siete ministros de la caridad, llamados diáconos.