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Procesión entrando a la Colegiata de Belmonte, después de haber recorrido las calles de la villa de Belmonte las que un dia de niño recorrería Juan del Castillo niño.
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Una fotografía para el recuerdo de la gente que estuvo en el rodaje de la pelicula que se llevo en la villa de Belmonte tiempos pasados.
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Belmonte siempre fue un pueblo de raíces cristianas profundas, aunque los tiempos traigan innovaciones nuevas que a la gente mayor les asusta un poco, los nuevos tiempos han traído cosas nuevas unas aceptables...
Vamos hacerle un comentario a esta fotografía que es un Crismón encontrado mientras se realizaban unas obras en la colegiata de San Bartolomé Apóstol de la villa de Belmonte de Cuenca y que esta datado como si fuera del siglo V.. esto nos da una fecha en la cual ya existía el pueblo de Belmonte aunque no ostentara el titulo de villa.
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En esta fotografía vemos la puerta de entrada al patio de armas del castillo de Belmonte, Vemos en el frontón de la puerta al famoso doncel y arriba el escudo heráldico de la familia Pacheco y Portocarrero.
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En esta fotografía vemos una de las estaciones del viacrucis.

La cruz de madera y a los pies florecen los cactus
Se ha perdido la "Vida de Juan el Limosnero", que compuso en colaboración con Juan Mosco; también se perdió otra obra muy voluminosa, en la que citaba 600 pasajes de los Padres para probar que en Cristo había dos voluntades.

VIDAS DE LOS SANTOS Edición 1965
Autor: Alban Butler (†)
Traductor: Wilfredo Guinea, S. J.
Editorial: COLLIER´S INTERNATIONAL - JOHN W. CLUTE, S. A.
El santo huyó después de la caída de la ciudad y, según parece, murió al poco tiempo, probablemente en Alejandría. Además de la carta sinodal, San Sofronio escribió varias biografías y homilías, así como algunos himnos y odas anacreónticas de gran mérito.
Cuando los mahometanos sitiaban la ciudad, San Sofronio tuvo que predicar en Jerusalén el sermón de Navidad, pues era imposible ir a Belén en aquellas circunstancias.
Pronto tuvo San Sofronio que enfrentarse con otras dificultades. Los sarracenos habían invadido Siria y Palestina; Damasco había caído en su poder en 636; y Jerusalén en 638. El santo patriarca, había hecho cuanto estaba en su mano por ayudar y consolar a su grey, aun a riesgo de su vida.
Esteban obedeció y permaneció en Roma diez años, hasta que el Papa San Martín I, condenó la herejía monotelita, en el Concilio de Letrán, el año 649.
Llevó al Monte Calvario a su sufragéneo, Esteban, obispo de Dor y ahí le conjuró, por Cristo Crucificado y por la cuenta que tendría que dar a Dios el día del juicio, "a ir a la Sede Apostólica, base de toda la doctrina revelada, e importunar al Papa hasta que se decidiese a examinar y condenar la nueva doctrina".
Sofronio, viendo que el emperador y muchos prelados del oriente atacaban la verdadera doctrina, se sintió llamado a defenderla con mayor celo que nunca.
Parece que Honorio no se pronunció nunca sobre el problema; su silencio fue muy poco oportuno, pues producía la impresión de que el Papa estaba de acuerdo con los herejes.
En cuanto tomó posesión de la sede, convocó a todos los obispos del patriarcado para condenar la herejía monotelita y compuso una carta sinodal, en la que exponía y defendía la doctrina católica. Esa carta, que fue más tarde ratificada por el sexto Concilio Ecuménico, llegó a manos del Papa Honorio y del patriarca de Constantinopla, Sergio, quien había aconsejado al Papa que escribiese en términos evasivos acerca de la cuestión de las dos voluntades de Cristo.