Todavía se pueden ver las huellas que dejaron las garras de Julián Collado Gómez en la pared rocosa, cuando estando a punto de coronar la cumbre, se desprendió una piedra y resbaló, deslizándose por la pendiente, bajo una lluvia de cantos (pequeños y algúno mediano). Afortunadamente no sufrió lesión alguna, y sólo se rompió la correa de Francisco "Espinte", a la cual intentó Zoco asirse.
Yo no entiendo de carreteras ni de planes urbanísticos, sólo se que hay muchos pueblos pequeñitos como el nuestro que han mejorado e incluso crecido gracias a la creación o mejora de las carreteras que pasan por ellos pues se convierten en lugares de paso frecuentes para todo tipo de transporte(mercancías, turismo..), unas vías de acceso mejor que las que hay hoy en día seguro que darían un impulso al pueblo, yo voto por ello.
El campo mismo se hizo
árbol en tí, parda encina.
Ya bajo sol que calcina
Ya contra hielo invernizo.
El agosto y el enero
Los copos de la nevasca
Los hilos del aguacero.
Siempre firme, siempre igual
Impasible, casta y buena
Oh Tú robusta y serena
Eterna encina rural.
Muy escasos son ya los robles, y más raro aún es encontrarlos de este porte. Antaño hubo un muy voluminoso junto al Carril, en el paraje, precisamente conocido como El Roble. A este mismo paraje le denominaban los más viejos El Gallugar, topónimo extendido también por las provincias de Burgos, Soria, Guadalajara y Zaragoza, que hace alusión a la multitud de "agallas" que produce una avispa en las ramillas jóvenes de este roble.
Por estar a la umbría, no es infrecuente encontrar el barrero de los colmenares helado. Aunque la helada de la foto no es muy intensa, ha habido años en los que se ha podido patinar perfectamente por la superficie, sin temor de meter la pata.
En Arroyo de la Cañá del Pinarejo, nace en el Pocillo de Don José, sigue la vertiente occidental de La Cuerda, y se une al toconar un poco más adelante de los Veinte Cornijales.
El que no ha visto un cebadal mecido por el viento, no sabe lo que se pierde.
Se llama así, porque en su día crecían sauces en las orillas. Sacedilla, en conquense viejo quiere decir lugar poblado de sauces. Villares del Saz, debe su nombre también al sauce. Las ramas jóvenes del sauce, también llamado "sarga" servían para tejer cestos.
El Arroyo de la Sacedilla, nace entre Tresjuncos y Villarejo, en "Las Balsas", y es de los que más caudal aporta al Toconar. (Quien sea de tierras húmedas, posiblemente se reirá al ver lo que aquí llamamos arroyo, pero en en él hubo un día cangrejo autóctono).
La defensa natural que constituye el Cerro Molino, ha invitado al hombre al poblarlo desde la más remota antigüedad. Que sepamos, al menos desde el Bronce Pleno (1.500 años antes de nuestra era, es decir, hace 3.500 años).
Las vistas que ofrece el Cerro Molino, casi aéreas, resultan espectaculares en cualquier época del año, pero especialmente en primavera.
En el lugar más bajo de los navajos o cortes que se hacían en el monte para extraer greda, solía levantarse un dique para retener el agua de lluvia, que permitía abrevar a los ganados durante los meses de sequía. Estas charcas estacionales son conocidas en Tresjuncos con el nombre de "barreros".
Y que no se diga lo contario.
Hola a todos los hinojoseños.
Hola a todos un beso para los hinojosos.