¡Una verdadera pena! La parte trasera del
monasterio que aparece en la
fotografía, se ha convertido en un desangelado "
campo de
deportes".
Esa zona, antes conocida como "el
huerto del cura", era un lugar paradisíaco poblado de
arboles frutales, un
paseo con parras y un estanque con peces de
colores. Algunos tuvimos la suerte de colarnos( saltando aquella valla de tablones que lindaba al
rio- entonces con
agua y más cangrejos de los que podíamos
comer- )y jugar en su fronda en los tórridos
veranos ... (ver texto completo)