¿Espíritu de la
Navidad o Espíritu del Carrefour?
Hoy la
felicidad se paga en cómodos plazos, y el espíritu está sujeto a tipos de interés.
Celebramos la humildad en que nació
el Salvador gastándonos 900 € por persona, comiendo hasta reventar y bebiendo hasta la inconsciencia. Llenamos nuestras
casas de aparatos de última generación, que lo único que generan es deudas.
Jesucristo, la persona más influyente de los últimos dos milenios, nació y murió sin nada, y nosotros le rendimos culto
... (ver texto completo)