Era ella como la flor
Amable y exquisita
También tenia casita
logro todo con sudor
Todo fue con su calor
La fiera la acechaba
Ensuciándola con baba
Estando sentenciada
Al verla tan apagada
y porque cansa estaba.
Hablaba como un papagallo
Y el buscaba el desengaño
Busco a un hombre sincero
Y sin dolerme en prenda
Quiero que el lo comprenda
No siendo un carcelero
La décima espinela
Lleva su arte muy propio
No tiene ningún impropio
Y este autor la cincela.
Un escrito reservado
Es vistoso y compuesto
atractivo y repuesto
y puede ser muy trabado.
Ermita en alta cumbre
Al santo no le incumbe
"decid a Don Alvaro vuestro señor
que quien es fuimos y quien somos sera"
que corto se quedaria este señor.
Otros antes llegaron
y sus mochilas dejaron.
que venga y que tenga
aunque no convenga.
era de muchos quilates
aquellos dos reales.
comprar barato
y venderlo caro
Despues de los recursos
vienen los abusos
Para limpiar la bayeta
Y para comer la galleta.
El ´árbol tiene hojas
Y aquella mujer aoja
La amada y su enamorado
En Belmonte han quedado