Techo contra la
tormenta
La popularidad de sus predicaciones llamaba a grandes cantidades de seguidores, por ello, en una ocasión, la
iglesia donde se encontraban no era lugar suficiente para todos, por lo que decidieron llevarla a cabo al aire libre. De pronto, el
cielo amenazó con una terrible tormenta que comenzó a ahuyentar a los feligreses, pero el
santo los llamó y les prometió que no se mojarían, y así, efectivamente, la tormenta cayó alrededor de ellos, permaneciendo secos todos los presentes.