Quisieron hacer daño al cura con amenazas e insultos, en relación a su función sacerdotal, que por otra parte me importa un pito. Salieron trasquilados, y el cura, reforzado. Pero el intento, la intencionalidad, sigue ahí. Por eso ahora lo prueban con comentarios que se supone dañan su imagen de cura inmaculado. No paran, oiga. Y aunque anónimos, se les nota. ¿Por qué no se dedicarán a presentar escritos firmados, señalando carencias del
pueblo, para que el
ayuntamiento, o quien sea , intente solucionarlas?
... (ver texto completo)