El Fenómeno de Finlandia - Educación

No se permite la selección, es completamente gratuito y los niños comienzan la enseñanza escolar a los 7 años. Ésas son sólo tres de las características del sistema educacional en Finlandia,
7. No mantener una higiene adecuada

Las manos son una de las vías principales de propagación de virus en los meses de más frío; se ha calculado que nos tocamos la cara con las manos más de 300 veces al día y en casi la mitad de esas ocasiones lo hacemos en la boca, la nariz o los ojos.

Lavarse las manos con frecuencia es una de las formas más eficaces de evitar la propagación de infecciones durante el invierno. Y si no se dispone de jabón y agua, un desinfectante de manos es una buena solución. ... (ver texto completo)
6. Deshidratación

Una hidratación correcta es fundamental para el mantenimiento óptimo de nuestras funciones básicas, entre ellas, nuestra capacidad defensiva frente a microorganismos patógenos.
5. Consumo excesivo de alcohol y tabaco

Tanto el alcohol como el tabaco tienen efectos tóxicos que alteran la función normal del sistema inmunitario, disminuyendo la producción de anticuerpos. Eliminar el alcohol y el tabaco, es clave para mantener unas defensas fuertes y no enfermar tanto en invierno.
4. Sedentarismo

La falta de actividad física disminuye la actividad de las células inmunitarias en el organismo, dificultando su capacidad para localizar y combatir infecciones. El ejercicio regular de cualquier tipo, como caminar, nadar, practicar yoga... tiene múltiples beneficios, entre ellos, potenciar la actividad y eficacia de nuestro sistema inmunitario.
3. Falta de sueño

Un descanso insuficiente afecta a la producción de citoquinas, que son proteínas necesarias para combatir infecciones e inflamaciones. Es conveniente dormir entre 7 y 8 horas cada día, ya que un sueño de calidad es crucial para la regeneración de las células inmunitarias.
2. Estrés crónico

El estrés prolongado supone una liberación constante de cortisol, una hormona que, en exceso, puede inhibir la función de los glóbulos blancos y otras células inmunitarias. Existen técnicas de relajación como la meditación, el mindfulness o la respiración consciente que pueden ayudar a reducir el estrés crónico, al tiempo que protegen la función inmunitaria.
Frutos secos y semillas

Almendras, nueces y semillas de girasol son ricas en vitamina E, que actúa como antioxidante, y magnesio, que ayuda a mantener un sistema inmunitario equilibrado.

Por otro lado, es muy importante evitar el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares y grasas saturadas, ya que pueden generar inflamación en el cuerpo, debilitar la respuesta inmunitaria y afectar negativamente a la microbiota intestinal, comprometiendo nuestra salud digestiva y, por ... (ver texto completo)
Ajo y jengibre

Tanto el ajo como el jengibre han demostrado en diversos estudios científicos tener propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas que ayudan a modular y reforzar el sistema inmunitario.
Probióticos

Los alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el chucrut y el miso son ricos en probióticos, los cuales ayudan a equilibrar la microbiota intestinal, fundamental para hacer más fuerte el sistema inmunitario. En el mercado existen complementos probióticos como Digesfen Pro que contiene vitamina D, lo que contribuye a reforzar el sistema inmunitario.
Antioxidantes

Los antioxidantes protegen a las células inmunitarias del daño causado por los radicales libres. Frutas y verduras de colores vivos, como bayas, espinacas o zanahorias, son excelentes fuentes de antioxidantes.
Zinc

Este mineral es esencial para la función normal del sistema inmunitario, ya que favorece la producción de células que combaten infecciones. Se encuentra en alimentos como los frutos secos, las legumbres, las semillas y el marisco. Si ya empezamos a notar signos de constipado podemos optar por complementos como Resfrinova, que contiene, además de zinc, la planta Andrographis paniculata, que contribuye al confort respiratorio.
Vitamina D

La exposición al sol es clave para obtener vitamina D, que nos ayuda a mantener las defensas activas, pero durante el invierno, la cantidad de luz solar disminuye, además de llevar menos superficie de piel expuesta al sol. Consumir alimentos ricos en vitamina D como el salmón, el atún, las sardinas o los huevos nos ayudará a conseguir esta vitamina.
Vitamina C

Conocida por estimular la producción de glóbulos blancos, la vitamina C es fundamental para fortalecer el sistema inmunitario. Los cítricos, como las naranjas, limones o kiwis, y otros alimentos como el pimiento rojo y las fresas son ricos en esta vitamina. También podemos consumirla en complementos alimenticios, un buen ejemplo es Vitamina C Elementales de 1.000 mg, que tiene una excelente tolerancia a nivel gástrico, sin ocasionar acidez o pesadez en aquellas personas más sensibles a este tipo de molestias. ... (ver texto completo)
Causas de un sistema inmunitario débil y consejos para fortalecerlo

Numerosos factores pueden debilitar el sistema inmunitario, comprometiendo nuestra capacidad para enfrentar infecciones y otras enfermedades, pero adoptar una serie de hábitos nos ayudarán a reforzarlo para cuando más lo necesitemos. Los expertos de noVadiet nos muestran las principales causas de tener un sistema inmunitario debilitado y cómo combatirlas:

1. Deficiencia de nutrientes

La alimentación juega un papel crucial en el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Una dieta pobre en vitaminas, minerales y antioxidantes puede comprometer la producción de células inmunitarias, debilitando el sistema de defensa natural, por lo que, incluir ciertos nutrientes en nuestra alimentación diaria puede marcar la diferencia en la capacidad del cuerpo para defenderse de las infecciones, especialmente durante los meses de otoño e invierno. Estos son algunos de los minerales, vitaminas y alimentos que son imprescindibles para fortalecer el sistema inmunitario, y cómo se pueden obtener: ... (ver texto completo)