Debí comer tanto aquel día que dije que, mientras Angelita daba la limosna a la Virgen me iba a comer, que debí acostumbrarme a hacerlo a menudo, y... ¡Claro! con el paso del tiempo los kilos se me han subido a la chepa. Por más que los espanto... ¡no hay manera de quitármelos de encima!
Bueno, pues repasando y recordando algunos mensajes que se escribieron hace años, y viendo ahora este en el que preguntaba a Eufra7 a qué familia pertenecía el Sr. Honorato, no sé si contestó a mi pregunta o no. Como han eliminado bastantes mensajes...
Esta es una de las cosas que se pueden ver desde la ventana de Fabi, cuando en Alconchel caen nevazos como el que cayó aquel día en que se tomó esta foto. También, y según dice una vieja canción, se pudo ver a una niña que las rosas envidiaban, que no estaba en la calle sino asomada a la ventana y parecía una reina que las rosas envidiaban.
Qué cosas más bonitas saben decir los poetas, verdad?
Muchas gracias Justi. Creo que de esta foto ya hice algún comentario diciendo quienes eran los chicos que se ven a la derecha y en primer plano. Se trata de José Antonio el de "Nebote" y
mi primo "Jarete" el hijo de mi tío Heliodoro. Besos
Pero que guapísimos están aquí Pepa y Kique! Si parecen una pareja de cine... Por ejemplo: Antonio Banderas y Melani Griffi! Muchos besos guapetones.
Y así se cumplió lo escrito
En forma de profecía:
«El viejo llevaba al mozo,
Y el mozo al viejo regía».

Diego Cortés.
Tomado pues en sus brazos,
Todo lleno de alegría,
Cantó aquel divino canto
Que la Iglesia refería,
El cual postrado por tierra,
Recibió al Sacro Mesía
De los brazos de la Virgen
Que en sus manos lo ofrecía.
En el cual moraba Dios,
De quien respuesta tenía
Que al Verbo Eterno encarnado
Con sus ojos le vería.
Y por Él da en sacrificio
Dos aves que allí traía.
Al templo fue Simeón,
Un justo que a Dios temía,
Y aunque a grande costa suya,
Abrirle celestial vía.
Para cumplir con la ley
Su Madre a Dios le ofrecía,
En forma viene de siervo,
Aunque los cielos regía,
Para remediar al hombre
Del daño que padecía;
En sus brazos virginales
Su dulce hijo traía;
Hijo es del Padre Eterno,
Dios y hombre allí venía.
Entra la preciosaVirgen,
Serenísima María;
Limpia más que las estrellas,
Cual el sol resplandecía.
Del sagrado nacimiento
Siendo el cuarenteno día,
Por el templo del Señor
Que en Jerusalén había.