Lo que es sorprendente es que en estos días de
lluvias, nieves y
granizo, las gentes que de toda la viva se quejaba de lo sucias que estaban las
calles del
pueblo, ahora parecen mudos, no les importa que el constructor tenga la
calle úcles como sarajevo en los 90 y las aceras y
fachadas de sus
casas que parecen que se van de viaje.
aquí ya no se queja nadie esto es jobilu. Pueblo en lo que todo es perfecto mi entra, que alguno se llene los bolsillos.