RELATOS DE NUESTRA TIERRA LA MANCHA CONQUENSE
Por aquellas calendas quijotescas, cuando el famoso Hidalgo MANCHEGO montado en su caballo Rocinante, lanza en ristre, picaba espuela deseoso de llegar a la FORTALEZA que más bien era un mesón de cierto rango POSADERO, lugar de transito dicho sea de paso, donde se daban cita arrieros y yangüeses en busca de pleitos y tratos del tres al cuarto.
Don Quijano, caballero hidalgo y de cuna cristiana, acompañado por Sancho su escudero fiel, acuciado por ... (ver texto completo)
Por aquellas calendas quijotescas, cuando el famoso Hidalgo MANCHEGO montado en su caballo Rocinante, lanza en ristre, picaba espuela deseoso de llegar a la FORTALEZA que más bien era un mesón de cierto rango POSADERO, lugar de transito dicho sea de paso, donde se daban cita arrieros y yangüeses en busca de pleitos y tratos del tres al cuarto.
Don Quijano, caballero hidalgo y de cuna cristiana, acompañado por Sancho su escudero fiel, acuciado por ... (ver texto completo)