“Si no eres capaz de amar a Dios en lo concreto, no es cierto que tú ames a Dios”, aseguró. “El espíritu del mundo es un espíritu de división, y cuando se introduce en la familia, en la comunidad, en la sociedad, siempre genera división: siempre”.
Siguiendo las palabras del apóstol San Juan en la primera lectura del día, cuando dice “quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve”, Francisco planteó: “Si tú no eres capaz de amar algo que ves, ¿cómo vas a amar los que no ves? Es una fantasía”, aseguró el Papa. Por el contrario, el camino del Espíritu de Dios “no sirve para las fantasías”.
En su homilía, el Santo Padre contrapuso el “espíritu del mundo” al “espíritu de Dios”. “El espíritu del mundo es el espíritu de la vanidad, de las cosas que no tienen fuerza, que no tienen fundamento y que caerán”. El espíritu del mundo está “lleno de aire” y engaña porque “es hijo del padre de la mentira”.
Temas actuales

De la Fe

El espíritu del mundo y el espíritu de Dios
Si no amas a tu hermano, no puedes amar a Dios, asegura el Papa Francisco

Por: Redacción | Fuente: Aci Prensa

Durante la Misa celebrada este jueves 10 de enero en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco advirtió que, si se afirma que se ama a Dios, pero no se ama al hermano, al prójimo, entonces se es un mentiroso, porque “si no amas a tu hermano no puedes amar a Dios”.
Etimología:: Higinio = "el saludable", es de origen griego.
Edad Contemporánea
II República

SERIE CIRCULANTE

Modelo 141
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - TIRADA- - - - -MBC- - EBC- - SC
M189 25 Céntimos de Peseta 1938 Castellón y Aspe. 45.500.000 - - - -1 €- - - 4 €- - 8 €

II República Española. ... (ver texto completo)
Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Hoy intentaré ver a Cristo en la Eucaristía con espíritu de libertad.
Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
«Precisamente “hoy —afirma Jesús— se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír”. La alegría del Evangelio, que nos abre al encuentro con Dios y con los hermanos, no puede esperar nuestras lentitudes y desidias; no llega a nosotros si permanecemos asomados a la ventana, con la excusa de esperar siempre un tiempo más adecuado; tampoco se realiza en nosotros si no asumimos hoy mismo el riesgo de hacer una elección. ¡La vocación es hoy! ¡La misión cristiana es para el presente! Y cada uno de nosotros ... (ver texto completo)
Una última cosa; recordemos cuánto se agradece el ver una mirada pura, sencilla, sincera...
En fin, una mirada dice más que mil palabras, refleja lo que llevo dentro y descubre las aspiraciones más íntimas. Así, nos damos cuenta de lo que deseamos y, más aún, revela a los demás mis convicciones, mis principios, mis certezas que son testigos de la fe que llevo dentro.
Hay otra postura de fondo al mantener una mirada. Son los que demuestran desprecio e indiferencia, por pensar que las palabras de este hombre no pueden cambiar la realidad. Las miradas egoístas y soberbias que tan sólo desean verse en un espejo. No se pueden ignorar esas miradas cargadas de odio, rencor, incomprensión...
Algunos ven a este Hombre con una actitud de gratitud por haber sentido un momento de consuelo. Otros, manteniendo una mirada sencilla, no hacen más que contemplar. También se encuentran las miradas cansadas que amenazan con apagarse, pero que no pierden la esperanza y no quieren dejar de esperar.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

No se oyen palabras de un simple hombre que lee en voz alta sino que, aquello que proclama, transmite un mensaje de esperanza y libertad. El mensaje se queda clavado en nuestros oídos y penetra en la intimidad de nuestra persona. Así, millones y billones de miradas se concentran sobre un mismo punto. Hay un solo mensaje, unas mismas palabras y, sin embargo, hay historias tan diversas detrás de cada mirada.
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios.

Palabra del Señor.