La misión de los dominicos, predicar para llevar almas a
Cristo, encontró grandes dificultades pero la
Virgen vino a su auxilio. Estando en Fangeaux una
noche, en oración, tiene una revelación donde, según la
tradición, la Virgen le revela el Rosario como arma poderosa para ganar almas. Esta tradición está respaldada por numerosos documentos pontificios.