Casada muy joven con el rey de Italia Lotario, se le prometía una vida feliz con su recién nacida hija Emma y probablemente el matrimonio deseaba terminar sus días "comiendo perdices", como se pone fin a los cuentos de princesas y príncipes que probablemente también en su época se contaban. Pero a veces los planes de la Providencia no coinciden con los de los hombres; se complican, van y vienen por tortuosos senderos, en muchas ocasiones imprevistos y en otras muy dolorosos, de los que el Señor sabe ... (ver texto completo)
Breve Biografía

Sesenta y ocho años llenos de agitación en los que una mujer de las importantes quiso y supo ser "testigo" de Cristo. Esta fue Adelaida o Alicia, emperatriz en Italia.
Santoral

Adelaida de Italia, Santa
Emperatriz en Italia, 16 de Diciembre

Por: Redacción | Fuente: Arquidiócesis de Madrid

Emperatriz de Italia

Martirologio Romano: En Selz, cerca de Estrasburgo, en la Lotaringia, santa Adelaida, emperatriz, que se distinguió por mostrar hacia los familiares una gran alegría, hacia los pobres una infatigable piedad, y una abundante generosidad en honrar las iglesias († 999).
5.-Meditación del día

Vamos a afianzar nuestros valores de modo que la Navidad sea lo que debe ser; una fiesta dedicada a la RECONCILIACIÓN. Dedicada al perdón generoso y comprensivo que aprenderemos de un Dios compasivo.

Con el perdón del Espíritu Santo podemos reconciliarnos con Dios y con los hermanos y andar en una vida nueva. Es la buena noticia que San Pablo exclamó en sus cartas, tal como leemos en su epístola a los romanos 5. 1 – 11. Vivir la navidad es cancelar los agravios si alguien ... (ver texto completo)
El Almanaque Nº 7338 Lunes 16 de Diciembre de 2019

COP25: Escaso compromiso mundial por el clima

España reducirá sus emisiones de CO2 entre un 50 y un 55 por ciento para 2030
Rosales

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Para otros usos de este término, véase Rosales (desambiguación)

Taxonomía

Reino:
Plantae

División:
Magnoliophyta
Cronquist, 1966

Clase:
Magnoliopsida
Brongn., 1843

Subclase:
Rosidae
Takht., 1967

Superorden:
Rosanae (o Fabidae)
Takht., 1967

Orden:
Rosales
Perleb, 1826

Familias

Rosaceae Adans., 1763, nom. cons. (familia de las rosas)

(ver texto para otras familias)
Elaeagnaceae
Rhamnaceae
Ulmaceae
Celtidaceae
Moraceae
Urticaceae
Cecropiaceae
Cannabaceae
Barbeyaceae
Dirachmaceae

[editar datos en Wikidata]

El orden Rosales es un taxón incluido en la subclase Rosidae, clase Magnoliopsida, según Cronquist. Rosales es el orden superior a la familia Rosaceae (rosáceas).

Es uno de los órdenes más importantes por la variedad y diversidad de los individuos que agrupa. Está compuesto por casi 8.000 especies según APG II. Rosales está en constante revisión (como otros taxones) y las familias emparentadas cambian a menudo de taxón en función de los criterios de categorización, haciendo variar el número de especies incluidas en los grupos.

El grupo raíz de Rosales tiene una antigüedad aproximada de 89 a 88 millones de años, y la divergencia del grupo capital comienza hace unos 76 millones de años. El taxón Rosales contiene casi un 2% de diversidad de las eudicotiledóneas.

(2 de Junio de 2016) ... (ver texto completo)
Si Cristo prometió que quien obsequie aunque sea un vaso de agua a un discípulo suyo, no quedará sin recompensa, ¿qué tan grande será el premio que habrá recibido quien dedicó su vida entera a ayudar a los discípulos más pobres de Jesús?
Pero al final del año sufrió un ataque y el 15 de diciembre de ese año de 1855 pasó a la eternidad a recibir el premio de sus buenas obras.
Aunque apenas tenía 42 años, sus fuerzas ya estaban totalmente agotadas de tanto trabajar por pobres y enfermos. El viernes santo de 1855 recobró su salud como por milagro y pudo trabajar varios meses más.
Por eso Monseñor Pinzoni exclamaba: "La vida de esta mujer es un milagro que asombra a todos. Con una salud tan débil hace labores como de tres personas robustas".
Solía decir: "No puedo ir a acostarme con la conciencia tranquila los días en que he perdido la oportunidad, por pequeña que esta sea, de impedir algún mal o de hacer el bien". Esta era su especialidad: día y noche estaba pronta a acudir en auxilio de los enfermos, a asistir a algún pecador moribundo, a intervenir para poner paz entre los que peleaban, a consolar a quien sufría alguna pena.
En la comunidad se cambió su nombre de María de la Rosa por el de María del Crucificado. Y a sus religiosas les insistía frecuentemente en que no se dejaran llevar por el "activismo", que consiste en dedicarse todo el día a trabajar y atender a las gentes, sin consagrarle el tiempo suficiente a la oración, al silencio y a la meditación. En 1850 se fue a Roma y obtuvo que el Sumo Pontífice Pío Nono aprobara su consagración. La gente se admiraba de que hubiera logrado en tan poco tiempo lo que otras comunidades no consiguen sino en bastantes años. Pero ella era sumamente ágil en buscar soluciones. ... (ver texto completo)
Un día unos soldados atrevidos quisieron entrar al sitio donde estaban las religiosas y las enfermeras a irrespetarlas. Santa María de la Rosa tomó un crucifijo en sus manos y acompañada por seis religiosas que llevaban cirios encendidos se les enfrentó prohibiéndoles en nombre de Dios penetrar en aquellas habitaciones. Los 12 soldados vacilaron un momento, se detuvieron y se alejaron rápidamente. El crucifijo fue guardado después con gran respeto como una reliquia, y muchos enfermos lo besaban con ... (ver texto completo)
Fueron luego llamadas a ayudar en el hospital militar pero los médicos y algunos militares empezaron a pedir que las echaran de allí porque con estas religiosas no podían tener los atrevimientos que tenían con las otras enfermeras. Pero las gentes pedían que se quedaran porque su caridad era admirable con todos los enfermos.
Muchas personas admiraban la obra que las Esclavas de la Caridad hacían en los hospitales, atendiendo a los más abandonados y repugnantes enfermos, pero otros se dedicaron a criticarlas y a tratar de echarlas de allí para que no lograran llevar el mensaje de la religión a los moribundos. La santa comentando esto, escribía: "Espero que no sea esta la última contradicción. Francamente me habría dado pena que no hubiéramos sido perseguidas".