Fiestas 2016
Nunca comi tan mal en un restaurante.. como he comido en el rentaurante castilla. del pueblo de la hinojosa... el primer plato es ridiculo pedi fidegua y te ponen en plato grande, una cazuelita de un dedo de altura por cutro dedos de ancho. Y CUATRO FIDEOS... EL ARROZ AL HORNO LO MISMO NOS KEDAMOS.. RIDICULO. PARECE MAS UNA TAPITA. DE SEGUNDO EL BACALAO CRUDO. CLARO KE PROTESTE Y ME HICIERON OTRO. EL MENU VALE 12€.Y No entra la bebida tan consumida como una simple cerveza.. si, agua, vino con casera.... ... (ver texto completo)
¿Hay mas molinos cerca?
que paseis buenas vacaciones.
Y así el viejo y la vieja vivieron felices y contentos sin el lingote de oro.
Debo haberla perdido –dijo- cuando trepé por el seto.
-Paciencia, querido –dijo la vieja-, lo importante es que hayas vuelto a casa. Entra, que la cena está lista.
Dicho esto, el viejo hurgó todos sus bolsillos, pero la aguja ya no estaba.
- ¡Hola, querido! ¿Por dónde has andado todo este tiempo?
-Por la ciudad, en la casa de un rico mercader.
- ¿Y qué te ha dado el mercader?
-Un lingote de oro tan grande como la cabeza de un caballo.
- ¿Y dónde tienes el oro?
-Lo he cambiado por un caballo.
- ¿Y dónde tienes el caballo?
-Lo he cambiado por un buey.
- ¿Y dónde tienes el buey?
-Lo he cambiado por un carnero. ... (ver texto completo)
El viejo le dio el cerdo al buhonero, eligió de sus mercancías la aguja más bonita, le dio las gracias y siguió su camino. Llegó a casa y, como el portón estaba cerrado, tuvo que trepar por el seto. Su mujer salió corriendo a su encuentro:
El viejo le dio el carnero al porquerizo, eligió el mejor cerdo de la piara, le dio las gracias y siguió su camino. Un poco más adelante, se encontró con un buhonero que llevaba a cuestas sus mercancías.
El viejo le dio el buey al pastor, eligió el mejor carnero del rebaño, le dio las gracias y siguió su camino. Un poco más adelante, se encontró con un porquerizo que guiaba una piara de cerdos.
Hola amigo! ¿De dónde vienes?
-De la ciudad, de la casa de un rico mercader.
- ¿Y qué te ha dado el mercader?
-Un lingote de oro tan grande como la cabeza de un caballo.
- ¿Y dónde tienes el oro?
-Lo he cambiado por un caballo.
-Dame el caballo a mí y tú elige, a cambio, el mejor buey de mi manada
Y el viejo le dio el lingote de oro al vendedor de caballos, eligió el mejor ejemplar de la manada, le dio las gracias y siguió su camino. Un poco más adelante, se encontró con un vaquero que guiaba una manada de bueyes