Vivía en el bosque verde un conejito dulce, tierno y esponjoso. Siempre que veía algún animal del bosque, se burlaba de él. Un día estabada sentado a la sombra de un árbol, cuando se le acercó una ardilla.
- Hola señor conejo.
Buén Fín de semana.
María lo tapa
con su delantal
todo es alegría
en aquel portal.
- El Niño se duerme
está muy cansado
su padre lo mira
todo emocionado.
Estamos aquí, esta noche fría
para acompañar a José y María.
Y todos se arrodillan
al ver al Niño,
y le dan sus regalos
y su cariño.
Todos los marineros
vienen cantando,
y a Belén en su barca
ya están llegando.
- ¿Yo qué puedo llevarle?...
¡Una merluza grande!
y calamares, tiernos
y un boquerón,
y también quiero darle
mi corazón.
- Si el Niño tiene frío
yo le llevaré mi abrigo.
- Y si quiere comer
yo le llevaré un pez.
- Por si no tiene cuna
con mi red le haré una.