A partir de los ocho, tal vez nueve años de edad, los mininos se tornan más perezosos, parecen dormir más rato en su cojín o rincón favoritos, y asimismo pueden comenzar a engordar excesivamente, sufriendo con mayor frecuencia diversas enfermedades. Los ejemplares que tienen la oportunidad de entrar o salir del hogar y hacer sus escapadas periódicas raramente sufren el problema de la disminución vital, que fatalmente acompaña las edades avanzadas pues simplemente un buen día desaparecen casi misteriosamente, ... (ver texto completo)
La Vejez Del Gato
Madurez y declive en los felinos

Como todos los seres vivos, los gatos domésticos tienen un período vital variable entre ciertos límites pero que comprende unos años finales de disminución de las facultades físicas e incluso 'psíquicas' de los animalitos. Sin embargo, su tradicional carácter independiente, así como el hieratismo de sus actitudes, nos hace menos evidente la vejez, que poco a poco irá minando la resistencia de tan particular animalito.
Nunca debemos perseguir o intentar aproximarnos a los gatos cimarrones, que, si se sienten acorralados, tal vez reaccionen violentamente atacándonos. Son difí­ciles de ver, casi no se hacen notar, pero son un peligro para el entorno natural y no deben incrementarse las poblaciones de estos felinos abandonando los animalitos que no queremos o que impiden nuestras vacaciones, posibilitando con ello una especie extraña en un ecosistema que no es el suyo propio.
acechar y cazar sus presas, así­ como para 'camuflarse' frente a eventuales enemigos.

A pesar de su poderí­o de carnicero indudable ferocidad y magní­fica adaptación, estos gatos reinsertados a la libertad, suelen huir del hombre, no se acercan a zonas urbanas o rurales pobladas, aunque ciertas hembras preñadas o algunos animales que por algún accidente han perdido la facultad de capturar presas silvestres pueden penetrar en gallineros, granjas de conejos e incluso parideras de ovino para alimentarse ... (ver texto completo)
La alimentación, esencialmente carní­vora, de estos animales suele quedar asegurada por aves, roedores y otras especies suficientemente comunes en zonas de labrantí­os o monte cerrado y braví­o. Los finos sentidos, astucia y agilidad del gato se acentúan al tener que competir en plena naturaleza. Su cuerpo se desarrolla de forma increí­ble, llegando a alcanzar longitud y peso superiores a los del gato montés (Felis sylvestris) con el que puede cruzarse. Se citan ejemplares cimarrones de 110 cm de ... (ver texto completo)
Aceptando esa idiosincrasia particularmente independiente del felino doméstico y dando por supuesta la población gatuna 'callejera', sin amos ni dueños, que vive paralelamente a la sociedad civilizada del hombre. Estos animales cimarrones o asilvestrados, nacidos incluso en el bosque, proceden de individuos maltratados o abandonados que huyeron del hombre, buscando seguridad y que incluso tienen un comportamiento similar a las especies salvajes.
Los gatos asilvestrados pueden vivir solos, aunque suelen formar grupos llamados "colonias". Normalmente las colonias de gatos callejeros se ubican en lugares donde pueden sobrevivir, sea porque los alimentan o por abundancia de roedores. En las colonias ya constituidas es muy difícil que entren gatos nuevos, porque los gatos son animales muy territoriales.
Gatos Asilvestrados

Autosuticiencia del gato doméstico
El término se aplica a todo aquel gato que hasta cierto punto ha vuelto a ser salvaje y tiene poco contacto con humanos. El gato asilvestrado o callejero puede ser un gato que ha sido abandonado, huido de sus amos, perdido por sus dueños, o ser un descendiente de gatos en esta situación.
La sexualidad del gato puede ser el único impedimento serio para frenar la intención de cuidar un minino en nuestra casa, pero actualmente la cirugía veterinaria asegura la castración indolora y sin consecuencias, que nos permita abordar la inolvidable senda de la felinofobia.
La defensa de la casa, el despertar al cuidador si hay un escape de gas o un incendio responden a impulsos primarios que conducen al animalito a buscar protección ante algo a lo que no saben enfrentarse, y recurren, en el mejor de los casos, al ser que en su panorámica es capaz de hacer
aparecer comida sobre un plato vacio sin necesidad de cazarla, o que mantienen limpio y sin olores el cajoncito higiénico, además de calentar la sala de estar durante las frías tardes invernales. En principio es ... (ver texto completo)
Unicamente responden a determinados estímulos que les aportan los reflejos condicionados. La comida cotidiana, el reposo en un rincón tranquilo y cómodo, la caricia lúdica, etc., se asocian con un entorno determinado, con el hogar del amo, y eso es todo.
Respecto al egoísmo de los gatos, mucho se ha especulado con ejemplos supuestamente demostrativos de su desafección por los amos, así como en apoyo de la teoría contraria, que aboga por el amor que llegan a demostrar por las personas queridas. En nuestra opinión ambas teorías son ciertas y erróneas en parte, ya que exceptuando en líneas generales a los perros, el resto de animales se adaptan a convivir con el
hombre sin sentir un 'cariño' profundo por su cuidador.
Nunca indiferencia, el gato puede suscitar simpatia o aversión en grados más o menos intensos, pero siempre apasionando el ánimo a favor o en contra de su consideración como animal de compañía. Las facultades físicas de los gatos, a los que se han atribuido poderes sobrenaturales, son de una agudeza excepcional en condiciones normales y sus hábitos de cazador han propiciado aun más el desarrollo de los sentidos más necesarios para el felino.
en primer lugar, la adaptabilidad de estos animalitos a cualquier ambiente, así como sus escasas necesidades de espacio y la economía de sus exigencias, unido a la fascinación que la belleza de sus formas y el magnetismo de su comportamiento provoca en sus propietarios, ha posibilitado la popularidad estable de esta especie. Como auxiliar del hombre pudo tener un papel importante en el control de ratas, ratones y otros roedores, de forma que las epidemias de peste y otras enfermedades similares parecen sufrir brotes importantes después de campañas enconadas e irracionales en contra de estos animalitos, considerados por diferentes culturas animales sagrados o, por el contrario, representaciones diabólicas relacionadas con las prácticas d ... (ver texto completo)
Felinofilia
Poseer un gato

Cualquier persona sensible, aun sin ser aficionada a los animales, no puede por menos de sentirse atraída por los movimientos y evoluciones de los felinos. Estos carnivoros cazadores, que se distribuyen por casi todo el mundo, a excepción del continente australiano, donde fueron introducidas razas domésticas, han sido popularizados gracias a la especie Felis catus, a través de las numerosas variedades que hoy día integran el conjunto de los gatos domésticos.