Excepción casi notoria es el caso del terrorífico bull-terrier, creado para enfrentarse con éxito ante los feroces toros, en los bárbaros espectáculos de luchas de animales, que proliferaron a comienzos del siglo XIX. Esta raza ha sufrido drásticas transformaciones que la han convertido en perfectos canes de guardería e incluso en animales de compañía. La versatilidad del perro como especie, así como la afición de los cinófilos han situado a casi todas las razas del grupo como compañeros ideales ... (ver texto completo)
Si la corpulencia e imponente aspecto del bull-terrier, por ejemplo, parece tener escasa relación con la figura enjuta del fox-terrier o la lujosa estampa del yorkshire, un nexo común se advierte en la firmeza, valentía e inquebrantable arrojo del temperamento, más o menos dulcificado, con las mezclas de sangre aportadas por las estirpes ajenas al grupo, que contribuyeron a la creación de las razas nacidas de orígenes distintos, con la finalidad convergente de auxiliar al hombre en la captura o la lucha con animales fieros y poderosos, así como en la desratización específica de granjas, viviendas, fábricas y
otros ambientes. Progresivamente se han obtenido ejemplares afables, limpios, muy aptos para la vida en familia, que sin perder su genio tradicional han suavizado la relativa ferocidad o destemplanza del carácter. ... (ver texto completo)
El Mundo de Los Terrier
Tamaño reducido y bravura exagerada

Desde muy antigüo, centenares de años antes de Cristo, se tienen referencias ciertas de perros de tamaño pequeño, con las patas cortas, que podían perseguir las alimañas en el interior de sus propias madrigueras y capturarlas en lucha franca. Otros relatos históricos de infatigables viajeros señalan razas más o menos protegidas, de similares características, aunque prácticamente todas tengan su cuna en las Islas Británicas, a excepción ... (ver texto completo)
Collares de aviso

Se emplean enjaezados con cascabeles o campanitas, que señalan inequívocamente la presencia del animalito. Muy útiles para razas de pequeño tamaño: pinscher enano, chihuahua, terrier miniatura, etc., que permite la localización auditiva evitando pisotones de consecuencias imprevisibles para estas razas miniatura. Asimismo, sirven para estorbar la eficacia venatoria de perros cazadores que puedan estar libres en un jardín advirtiendo a sus presas eventuales: ardillas, conejos, ... (ver texto completo)
Collares metálicos de pasador

Especialmente aptos para ejemplares pertenecientes a razas de defensa de pelo corto: boxer, doberman gran danés, etc. Constan de eslabones redondeados y una chapa en la que pueden grabarse los datos de identificación indispensables. Sujetas a la cadena se acortan, sobre el cuello del perro, ejerciendo presión proporcional al tirón del animal, permitiendo así un adiestramiento obligado en la faceta del paseo con correa. Son también insustituibles para ejemplares de ... (ver texto completo)
Collares antiparasitarios

Consisten fundamentalmente en tiras de material plástico poroso impregnado en una sustancia insecticida volátil que se expande, cuando el perro se mueve, alrededor del cuerpo del animal, formando un halo protector contra la aproximación de pulgas, garrapatas y otros parásitos externos. Deben utilizarse de un color semejante al tono del can e ir escondidos alrededor del collar principal.
Collares de Identificación

Suelen consistir en tiras de cuero con una hebilla de acero que se ajustan de forma firme pero holgada al cuello del animalito. Llevan una chapa metálica donde se graba el nombre del perro y teléfono del propietario que permiten una rápida identificación en caso de extravío o accidente. También suelen tener una argolla o anilla que, permite la sujeción a una cadena o traílla.
Collares de defensa

Los perros pastores, mastines, molosos y otras razas de guardería y defensa, suelen ser adornados con collares anchos de cuero bien curtido y guarnecidos con púas metálicas. La anchura del collar, suele ser bastante grande para proteger la zona más vulnerable del animal, la garganta, con vista a una defensa en la eventual pelea que pudiera sostener el perro contra los lobos u otros carniceros salvajes. En ejemplares de carácter agresivo y pendenciero se emplean collares reversibles de defensa o 'castigo' aptos para proteger al animal de otros congéneres poco tolerantes y permiten a su paseador no ir 'arrastrado' por el fogoso can, ya que dando la vuelta al implemento oprimen la garganta del perro impidiendo los 'tirones' clásicos. ... (ver texto completo)
El Collar Del Perro
El collar del perro

Uno de los implementos, casi obligados, del entorno del perro como animal doméstico, es el 'collar'. Su utilización se remonta a las primitivas civilizaciones que adornaron a los canes con este aditamento por un sentimiento de 'propiedad' que caracterizaba de torma inequívoca al perro de cada quién y por una función meramente práctica que permitía la sujeción cómoda del ejemplar impidiéndole atacar a un extraño no hostil o a un animal doméstico. Se especula con diversas teorías sobre la función primitiva del collar que, bien fuere funcional o distintiva de una propiedad, revistió a lo largo de la historia del hombre y del perro un desarrollo paralelo a la selección y registro de las distintas razas caninas. ... (ver texto completo)
Sin embargo, es difícil antes de los tres meses de edad, llegar a hacer entender nuestros deseos al cachorro. Frotar el hocico en el orín, pegarle o gritarle sólo sirve para despistar y hacer de nuestro can un animal inestable, inseguro y temeroso. La paciencia, las salidas frecuentes o la inmovilización del neófito sobre el cajón sanitario cubierto de arena son las únicas medidas posibles para acelerar el primer eslabón de educación del perro
En un piso o apartamento urbano la cosa se complica, pero sólo exige un cierto sacrificio de los dueños. Por sistema se sacará el cachorro a la calle tras cada comida, de las tres o cuatro que debe consumir en sus primeros meses. Cuando ejecute la deposición en el alcorque de un árbol, se le premiará con mimos y palabras suaves halagando su conducta. Respecto al orín, es mucho más difícil prever las horas precisas, pero si se sale a la calle cada tres horas, incluso por la noche, es posible acostumbrar ... (ver texto completo)
Evacuación de orina y excrementos

Es probablemente el punto crucial en cuanto a la aceptación del can en el círculo familiar y, por desgracia, muy pocas veces los propietarios actúan de forma coherente. Las viviendas con jardín son ideales para acostumbrar pronto al perrito, que hará sus necesidades en la tierra o el césped y, sólo ocasionalmente, dejará su desagradable rastro en la casa.
Un truco bastante útil consiste en traernos una toalla o trozo de paño impregnado con el olor materno que se acomodará en la cesta del pequeño, envolviendo un antiguo reloj despertador sin alarma que, con su 'tic-tac', recuerda al cachorro el latido del corazón materno, reforzado por el olor que prevalece en el trapo. Si esta argucia no basta para evitar 'el concierto de gemidos', no queda más remedio que hacer caso omiso de las llamadas. Pocos días suelen ser suficientes para habituar al animalito, ... (ver texto completo)
El pequeño pasa muchas horas durmiendo, pero los problemas suelen comenzar cuando nosotros queremos dormir y dejamos al animalito instalado en su cesta. Lo más frecuente es quel sólo y desorientado, nuestro joven amigo inicie un concierto de ladridos y gemidos lastimeros, que sólo ceden cuando nos ve aparecer. Este momento es decisivo, ya que si acompañamos al perrito, o lo que es peor, lo trasladamos a nuestro cuarto, nunca podremos hacerle comprender que debe ocupar su rincón en el zaguán o la ... (ver texto completo)
Cada uno en su sitio

Previamente a la llegada del perro habremos elegido un rincón tranquilo y abrigado donde situar la cesta o cama del animal.