Utilización

En acuarios, son exclusivamente ornamentales, aunque los manojos de jóvenes plántulas, pueden considerarse buenos oxigenadores y las plantas crecidas parecen favorecer la reproducción de algunas especies de peces, especialmente las 'saltadoras'. Siempre han de colocarse en grupos densos enraizados en suelos profundos, ricos en materia orgánica y cuando sea posible, dejando que sobrepasen la superficie del agua.
Contrariamente, en los terrarios húmedos muestran toda su belleza y vigor tapizando en corto tiempo las superticies que se les ofrezcan y floreciendo naturalmente en mayo, junio o bien artificialmente, según el fotoperíodo luminoso.
Los plantones de acuario se sacarán del agua permitiéndoles períodos de emersión de dos a tres meses y volviendo a introducirles en los tanques en sus macetas de ubicación por unas pocas semanas.
Condiciones de mantenimiento

Como plantas de acuario, pueden someterse a largos períodos de inmersión total, nunca superiores a los dos meses en aguas atemperadas entre 15-22ºC, de dureza media o media baja con pH muy amplio, si bien prefieren valores próximos a la neutralidad pH = 7. En acuaterrarios o acuarios con paredes y suelos emergidos, pueden formar espesos rincones trepando a las zonas aéreas en busca de aire y de la luz, que debe ser intensa, pero jamás excesivamente calórica.
En acuaricultura o en floricultura ornamental, puede optarse por la multiplicación vegetativa de los tallos, que pueden cortarse por encima de los verticilos foliares de forma que puede quedar un tallito de unos 5 a 7 cm, libre de hojas por donde se formarán las futuras raíces. Cuando la 'lisimaquia' se deja emergida con las raíces solamente encharcadas, suele producirse una proliferación de tallos, que pueden, posteriormente, ser 'desgajados' de la raíz principal mediante un corte lo más limpio ... (ver texto completo)
Reproducción

La reproducción sexual se produce tras la fecundación de los órganos florales femeninos, que se forman en frutos dehiscentes, que se abren a lo largo de cinco suturas esparciendo las numerosas semillas, que en contacto con tierra húmeda, no tardan en originar nuevos especímenes.
PLANTAS DE ACUARIO: LYSIMACHINA NUMMULARIA

El género Lysimachia, se caracteriza por bastantes especies perennes, que pueden tener raíces estoloníferas o rizomatosas. Las plantas herbáceas tienen tallos erguidos o rastreros de medio metro a más de 120 cm de longitud. Las flores, aisladas o reunidas en racimos, dan origen a frutos de muchas semillas.
Plantas de Acuario: Lysimachina Nummularia
PLANTAS DE ACUARIO

Descripción y origen

Esta singular planta perteneciente a la familia de las Primuláceas no puede considerarse exactamente como un vegetal subacuático, ya que muere cuando permanece varios meses bajo el agua. No obstante, su resistencia al encharcamiento y su capacidad de expandirse en los terrenos emergidos de las orillas, así como la floración espléndida en tonos amarillos, ha conquistado a numerosos aficionados al mundo de los ... (ver texto completo)
Referencias

1. De su muerte se hacen eco varios diarios de la época: La Correspondencia de España (4-10-1879), Diario Español (3-101-1879), La Época (3-10-1879)
2. José Torres Mena, Noticias conquenses, pág. 586
3. Dice así el mencionado certificado: Don José Lucas Torres, cursante de Leyes en la Universidad de Madrid, es de buena conducta moral y política, huérfano de madre y pobre por lo que carece de medios para continuar la carrera.
4. Ossorio y Bernard, 1903, p. 452.
5. La Época ... (ver texto completo)
Homenajes

• En reconocimiento a su labor como escritor, el Ayuntamiento de la ciudad de Cuenca, en el pleno del 13-1-1992, le dedicó la calle que lleva su nombre.
• Por acuerdo de la Junta de Gobierno de 14-3-1995 se le dedica un edificio en el Campus Universitario de Cuenca, actualmente no hay edificio que lleve su nombre.
• En La Almarcha el colegio público hasta el año 2008 también llevaba su nombre.
• El Ayuntamiento de La Almarcha, con motivo del primer centenario de su muerte, le hizo ... (ver texto completo)
Publicaciones

• Los dogmas de la Revolución. Madrid, Imprenta de José Trujillo, 1854, 32 págs.[19]
• Biografía de José Álvaro de Zafra. Madrid, Imprenta de Julián Peña, 1856, 32 págs.
• Biografía de Navarro Zamorano. Madrid, Imprenta de Julián Peña, 1858, 29 págs, 1 retrato.
• La justicia, su dogma y su culto. Madrid, Revista de Legislación y Jurisprudencia, 1872, 64 págs.
• Noticias conquenses. Madrid, Revista de Legislación y Jurisprudencia, 1878. Un libro valioso para la historiografía ... (ver texto completo)
Cargos administrativos

• Entra a trabajar en la Junta de Estadística en 1856, de donde fue despedido en 1864 por sus ideas políticas.[18]
• Alto cargo en la Dirección General de Rentas Estancadas y Loterías (1868).
• Director general de Aduanas (del 6-8 al 18-10 de 1871).
• Vocal de la Junta Consultiva de Estadísticas en el Instituto Geográfico y Estadístico (1871-1879).
• Director general de Contribuciones (del 22 de junio de 1872 al 1 de julio de 1873).
Discursos en el Congreso de los Diputados

En los cinco años que estuvo como diputado en el Congreso, pronunció diversos discursos. Fue en la legislatura que va de 1869 a 1871 cuando pronunció sus dos discursos más valorados por la prensa de la época.

Su primer discurso se escuchó en el debate de la "Ley de empleados públicos" el 7 de enero de 1870. La comisión, elegida al respecto, tenía por objetivo terminar con las cesantías y que el acceso a la función pública se realizara mediante oposición, pero dejaba en sus puestos a los empleados con cinco o más años de servicio, la mayoría de los cuales pertenecía al Partido Conservador. En un amplio y documentado discurso, que ocupa siete páginas a doble columna del Diario de sesiones,[9]Torres Mena se opuso al proyecto de la comisión, ya que lo consideraba un premio para los conservadores que habían mantenido y participado en reinado de Isabel II, al tiempo que constituía un obstáculo para los liberales, que apenas estuvieron en el gobierno más de año y medio. Este discurso prosiguió con otro de cinco páginas pronunciado el 7 de febrero.[10] Los periódicos de la época se hacen eco de estos discursos a causa del interés que el proyecto había despertado en los partidos políticos y en los medios de comunicación, así como en la población que aspiraba a un puesto público.[11][12]

Como miembro de la comisión para el "Proyecto de Ley sobre el matrimonio civil", intervino en reiteradas ocasiones (abril a mayo de 1870),[13] para responder a las impetuosas intervenciones contrarias de los señores Toro y Moya, González Marrón, Ochoa y otros que no querían que existiera más matrimonio ni registro que el eclesiástico. Torres Mena explicó a la Cámara que como consecuencia de la libertad de cultos establecida por la Revolución de 1868, aparece necesariamente el matrimonio civil para garantizar la libertad e igualdad de los ciudadanos.[14]Finalmente el proyecto fue aprobado y en 1871 se establece en los Ayuntamientos el Registro Civil de nacimientos, matrimonios y defunciones.[15]

En el debate sobre la Ley municipal y provincial propuso varias enmiendas. En una de ellas, que se tomó en consideración (20-5-1870), propuso que los secretarios de Ayuntamiento fueran considerados funcionarios públicos y por lo tanto con estabilidad en el empleo. Así dejarían de estar sujetos a los avatares del cambio de rumbo en la política: Los secretarios... son el vínculo de enlace entre la periódica renovación de los ayuntamientos, sin cuyo vínculo la administración municipal ha de caer precisamente en un caos inextricable en la mayor parte de los pueblos rurales, sobre todo agitándose estérilmente bajo la acción de alcaldes ignorantes o interesados.[16]
En la tercera legislatura de 1872, en la discusión de la Ley de presupuestos, ante la enmienda del señor Nogués, avalada por 6.000 firmas de la revista Magisterio Español, que pedía que a causa de su penuria económica se excluyera de impuestos a los maestros, le replicó[17] que está en el sentido de la democracia que todo el mundo pague al Estado con lo que le corresponda. Esta discriminación indirectamente perjudicaría a los maestros, pues despierta la animadversión de Ayuntamientos y contribuyentes contra ellos. Alienta a que se pida una subida del sueldo de los maestros, pero bajo el punto de vista de la justicia y de la equidad éstos no pueden dejar de contribuir al Estado con lo que les corresponda. ... (ver texto completo)
Su carrera política

Una vez que obtiene el título de licenciado en Jurisprudencia (1845), ejerce en Madrid como abogado de pobres (1845-1851).
Como divulgador de la ideología del Partido Liberal Progresista al que pertenecía, publicó artículos en varios diarios de la época: El Eco de la Razón (1851), La Iberia (1854-1856) donde fue redactor, y cuando este diario cambió de ideología, publicó en La Nación y El Diario Español. También colaboró en la Revista General de Legislación y Jurisprudencia.[4] ... (ver texto completo)
Estudios

Nace en la localidad albaceteña de Casas-Ibáñez el 16 de octubre de 1822. Tras estudiar Gramática con un Dómine en el Convento de Franciscanos de Belmonte (1834), cursa estudios de Filosofía en el Seminario Conciliar de Cuenca (1835-1838).[2]Realiza en Madrid los estudios de Bachiller en Leyes (1839-1842) y termina licenciándose en Leyes en 1845 por la Universidad Central de Madrid, estudiando con una beca, pues era de condición pobre según certificado del Ayuntamiento de Honrubia donde ... (ver texto completo)