En este sentido, parece interesante observar que este escarabeo púnico datado en el siglo V a. C. ha aparecido en un contexto arqueológico de una tumba de incineración ‘celtibérica’ o ‘carpetana’, pero con túmulos cuadrados de tipo ‘ibérico’, que cabe datar a inicios del siglo IV a. C., fecha que comparte con las situadas a su alrededor, fechadas igualmente a inicios del siglo IV a. C., lo que proporciona una fecha ante quem para el escarabeo y, una vez más, evidencia la perduración que en ocasiones pueden ofrecer las piezas valiosas depositadas en las sepulturas, cuya cronología puede, en ocasiones, remontarse a varias generaciones atrás (Almagro-Gorbea et al., 2008, II, 510 s., fig. 630, III, 892). ... (ver texto completo)
También una fecha semejante del siglo V a. C. avanzado se puede deducir de la semejan- za del trono hwt con el que ofrece un escarabeo de Cancho Roano con Isis amamantando a Horus (Maluquer, 1981, 350, fig. 54), pieza que ofrece una segura cronología ante quem a la destrucción de este palacio hacia el 410-400 a. C. (Almagro- Gorbea et al., 2009, no CR1). En consecuencia, la fecha de fabricación del escarabeo del Cerro de la Virgen en Alconchel de la Estrella puede establecerse con cierta seguridad ... (ver texto completo)
CRONOLOGÍA

Resulta complejo precisar la cronología del escarabeo del Cerro de la Virgen de Alconchel de la Estrella. La pieza, por motivos estilísticos, se debe fechar en principio en la segunda mitad del siglo V a. C. (vid. supra). La misma cronología indica un escarabeo de jaspe verde que ofrece el mismo motivo iconográfico, aunque más tosco y esquemático, aparecido en un hipogeo del Puig del Molins con materiales fechados a fines del siglo V a. C. (Fernández y Padró, 1982, 121, no 43), pieza ... (ver texto completo)
En este sentido, la aparición de otro escarabeo de lidita en la necrópolis de Los Villares, en Albacete (Jaramago, 1990), piedra relativamente rara en este tipo de objeto, refuerza la probabilidad de que ambos procedan de la misma red comercial a través del comercio ebusitano y, en consecuencia, que fueran del mismo taller de origen, a pesar de la diversidad de su iconografía.
En todo caso, el estilo y la tipología del escarabeo de Alconchel de la Estrella permiten concluir que se debe atribuir al mismo taller, quizás incluso a la misma mano, que el citado escarabeo de Ibiza de la Colección Moreno. Este hecho supone que, en cualquier caso, debió llegar a las tierras de la Meseta a través de Ibiza, y, en consecuencia y siempre a título de hipótesis, sin excluir que el taller de su manufactura fuera sardo o cartaginés, también se puede considerar que estuviera situado en ... (ver texto completo)
La ubicación de los talleres en que se fabricaron los escarabeos púnicos es un tema muy discutido (Boarman, 2003, 14 s.). Sin excluir que estuvieran en Cartago, donde parece lógico suponer que existirían talleres de este objeto, tal como parece indicar la mayor variedad y riqueza iconográfica de los tipos hallados en esta metrópolis púnica (Boardman, 2003, 15), generalmente los escarabeos de jaspe verde se consideran de origen sardo por su frecuencia en los yacimientos púnicos de Cerdeña (Hölbl, 1986), en especial en Tharros (Barrer y Mendlson, 1987, 99 s.), y a ellos se suelen asociar los escarabeos púnicos que ofrecen un estilo semejante. Sin embargo, la peculiaridad de ciertos detalles del escarabeo de Alconchel y del ejemplar de la Colección Moreno 2 de Ibiza, plantean la posibilidad de que también en esta isla pudiera haberse establecido un taller de escarabeos para atender directamente la amplia demanda local (Fernández y Padró, 1982; Boardman, 1984). Esta hipótesis resulta perfectamente aceptable, pues en la isla existían talleres de terracota (M. J. Almagro, 1980), probablemente de joyería (Vives, 1917; M. J. Almagro, 1986), así como escultores de estelas (Almagro-Gorbea y Torres, 2010, 294, s). ... (ver texto completo)
En principio, este tipo de escarabeos se suelen atribuir a Cartago y, sobretodo, a Cerdeña, en especial los de piedra verde, denominada habitualmente como “jaspe verde”, aunque más bien suele ser una serpentina blanda (Boardman, 2003, 6) de origen sardo, denominada verde di Sardegna, que en ocasiones se ha identificado como ‘piedra nefrítica’ (id., 1984, 21). Sin embargo, el ejemplar de Alconchel es de lidita, lo que todavía plantea mayores dudas sobre su procedencia.
TALLER

El escarabeo procedente del Cerro de la Virgen de Alconchel de la Estrella es sin duda un escarabeo de tipo púnico, cuyas características excluyen un origen fenicio oriental, como evidencian tanto su grosor y la tipología de su dorso, como, de forma muy especial, su iconografía. La asociación de ambas características permite incluirlo sin dificultad entre los escarabeos púnicos, pero ya es mucho más complejo determinar su taller de fabricación, lo mismo que hasta ahora resultaba bastante ... (ver texto completo)
En resumen, puede decirse que el escarabeo de Alconchel ofrece una iconografía bien conocida, con los detalles de sostener la lanza sentado en un trono hwt ante un thymiaterion situado delante y con el símbolo solilunar encima que sólo ofrecen un grupo más reducido de escarabeos (fig. 7), formado por los ejemplares de Alconchel de la Estrella e Ibiza, más los de Tharros del Museo de Cagliari 9473 (Boardman, 2003, no 17,15), Paris, BN 1056 (id., no 17,39) y el del Museo de Tunez (id., no 17,26), aunque ... (ver texto completo)
El escarabeo de Alconchel de la Estrella ofrece una iconografía documentada en otros numerosos casos con ligeras variantes polimorfas, pues prácticamente todos los detalles se documentan en los escarabeos fenicio-púnicos. Sin pretender exponer todos los numerosos paralelos existentes, cabe analizar los detalles principales. El trono con el respaldo recurvado hacia abajo permite identifi- carlo como un trono hwt de origen egipcio, tipo III de Gubel (1987, 129 s., no 61-117). Este trono puede considerarse ... (ver texto completo)
Ya algo posteriores a los escarabeos citados, probablemente ya en la segunda mitad del siglo V a. C., podrían considerarse los escarabeos del “grupo del traje rayado”, si se acepta la hipótesis de su procedencia o su relación con un mismo taller. Se caracterizan por ofrecer un estilo plenamente púnico, aunque algún ejemplar todavía sea egiptizante, como el de cornalina con una figura genuflexionada de tipo Horus (Fernández y Padró, 1982, no 31b), tipo que parece tener imitaciones posteriores (id., ... (ver texto completo)
El relleno del traje con líneas paralelas apare- ce en escarabeos ibicencos de estilo severo (fig. 6), como el MAN 37017, que ofrece una mujer a caballo con todo su traje cubierto de finas líneas verticales que representan los pliegues semitransparentes de las ropas de la escultura severa (Boardman, 1984, no 218). Posteriores a esta pieza, que debe datarse antes del 460 a. C., se consideran otros ejemplares hallados en Ibiza de estilo severo, como los que representan a un negro (Boardman, 1995), ... (ver texto completo)
Muy característico de este taller es su estilo, de bastante buena calidad, pero no muy realista, pues ya ofrece convencionalismos, como el campo del sello rodeado de una simple línea grabada o los trajes rellenos de un rayado paralelo no realista, que permiten identificar, de forma tentativa, un “grupo de escarabeos del traje rayado”.
Estas semejanzas hacen suponer que ambas piezas procedan del mismo taller, aunque el problema de los talleres nunca se ha llegado a estudiado en los escarabeos fenicio-púnicos. Sin embargo, no parece seguro que sean de la misma mano, pues ofrecen distinta forma de rellenar el neb, la forma del gorro de la divinidad es diferente, más apuntado en el escarabeo de Ibiza, y, sobretodo, parece algo más esquemático y duro el estilo de la pieza de la Colección Moreno.
Este escarabeo púnico de Alconchel ofrece una semejanza sorprendente con otra pieza muy similar, de 14 x 11 mm., también de tipo V y con una simple línea de contorno procedente de Ibiza (fig. 4), que formaba parte de la Colección del General Moreno (Vives y Escudero, 1917, no 347, lám. 25,3; Almagro, 1964, lám. 7,10; Boardman, 1984, no 70; id., 2003, no 17-4; Gubel, 1987, no 97). Ambos escarabeos representan a la divinidad sentada en un trono semejante y con el mismo vestido y disposición de sus ... (ver texto completo)