CUANDO SIENTES LAS LLANURAS
Hablan las viejas
costumbres que marchan con sus estrellas, que muchas veces descubren las horas que son más bellas. Cuando sientes las llanuras en los
caminos manchegos, piensas en ciertas diabluras que a veces levantan ruegos. Sentir la vida sin prisa por esas grandes llanuras, es buscar una sonrisa que no levante amarguras. Las llanuras solitarias en sus
noches de
verano, con chicharas lapidarias que le amargan al humano.
Campos que dejan recuerdos de otros tiempos
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